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	<title>Red Interlocal</title>
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	<description>PLATICA Plataforma Digital de Informaci&#243;n y Comunicaci&#243;n avanzadas.</description>
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		<title>Red Interlocal</title>
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		<title>La comunicaci&#243;n en la gesti&#243;n de la cultura </title>
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		<dc:creator>Redacci&#243;n</dc:creator>



		<description>Los tradicionales actores de la gesti&#243;n y la cooperaci&#243;n han tardado mucho tiempo en entender que la comunicaci&#243;n no es un proceso exterior a la cultura sino una dimensi&#243;n constitutiva de la vida cultural, pues una cultura est&#225; viva s&#243;lo mientras es capaz de comunicar, esto es de intercambiar e interactuar con otras culturas1. Pero eso choca y de manera bien fuerte con lo que ha sido la clave tanto de la concepci&#243;n de cultura hasta no hace mucho, como de la formaci&#243;n, una educaci&#243;n que nos ha &lt;a href='http://www.redinterlocal.org/La-comunicacion-en-la-gestion-de' class='spip_in pts_suite'&gt; (leer m&#225;s&#8230;)&lt;/a&gt;


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 <content:encoded>&lt;img src=&quot;http://www.redinterlocal.org/local/cache-vignettes/L150xH112/arton849-101aa.jpg&quot; alt=&quot;&quot; align=&quot;right&quot; width='150' height='112' class='spip_logos' style='height:112px;width:150px;' /&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Los tradicionales actores de la gesti&#243;n y la cooperaci&#243;n han tardado mucho tiempo en entender que la comunicaci&#243;n no es un proceso exterior a la cultura sino una dimensi&#243;n constitutiva de la vida cultural, pues una cultura est&#225; viva s&#243;lo mientras es capaz de comunicar, esto es de intercambiar e interactuar con otras culturas1. Pero eso choca y de manera bien fuerte con lo que ha sido la clave tanto de la concepci&#243;n de cultura hasta no hace mucho, como de la formaci&#243;n, una educaci&#243;n que nos ha ense&#241;ado a afirmar y reconocer lo propio s&#243;lo a costa de negar y desvalorizar al otro y lo otro. Y en segundo lugar, la relaci&#243;n constititiva entre cultura y comunicaci&#243;n se acent&#250;a hoy, cuando algunas de las transformaciones culturales m&#225;s decisivas que estamos viviendo provienen de las mutaciones que atraviesa el entramado tecnol&#243;gico de la comunicaci&#243;n, mutaciones que, al afectar la percepci&#243;n que las comunidades culturales tienen de si mismas, de sus modos de construir las identidades, adquieren envergadura y temporalidad antropol&#243;gicas. La actual reconfiguraci&#243;n de nuestras culturas ind&#237;genas, locales, nacionales, responde hoy especialmente a la intensificaci&#243;n de la comunicaci&#243;n e interacci&#243;n de esas comunidades con las otras culturas del pa&#237;s y del mundo. Desde dentro de las comunidades los actuales procesos de comunicaci&#243;n son percibidos a la vez como otra forma de amenaza a la supervivencia de sus culturas &#8211;la larga y densa experiencia de las trampas a trav&#233;s de las cuales han sido dominadas carga de recelo cualquier exposici&#243;n al otro- pero al mismo tiempo la comunicaci&#243;n es vivida por las comunidades rurales o urbanas como la posibilidad de romper la exclusi&#243;n, como experiencia de interacci&#243;n que si comporta riesgos tambi&#233;n abre nuevas figuras de futuro. Lo que est&#225; conduciendo a que la din&#225;mica de las propias comunidades tradicionales desborde los marcos de comprensi&#243;n elaborados por los folcloristas y no pocos antrop&#243;logos: hay en esas comunidades menos complacencia nost&#225;lgica con las tradiciones y una mayor conciencia de la indispensable reelaboraci&#243;n simb&#243;lica que exige la construcci&#243;n de su propio futuro.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;En un segundo plano, el eje de la comunicaci&#243;n introduce en las pol&#237;ticas y las actividades de cooperaci&#243;n una profunda renovaci&#243;n del modelo de comunicabilidad, que del unidireccional, lineal y autoritario paradigma de la transmisi&#243;n de informaci&#243;n, ha pasado al de la red, esto es de la interacci&#243;n y la conectividad, transformando la mec&#225;nica forma de la conexi&#243;n a distancia por la electr&#243;nica del interfaz de proximidad 2. Nuevo paradigma que se traduce en una pol&#237;tica que privilegia la interactividad, la sinergia entre muchos peque&#241;os proyectos, por sobre la complicada estructura de los grandes y pesados aparatos tanto en la tecnolog&#237;a como en la gesti&#243;n. Y es precisamente a la luz de esta nueva perspectiva conceptual y metodol&#243;gica de la comunicaci&#243;n que adquiere su verdadera envergadura la redefinici&#243;n de la cooperaci&#243;n como pr&#225;ctica de la interculturalidad, es decir de una relaci&#243;n entre culturas ya no unidireccional y paternalista sino interactiva y rec&#237;proca, pues en lugar de buscar influir sobre las otras, cada cultura acepta que la cooperaci&#243;n es una acci&#243;n transformadora tanto de la cultura que la solicita como la de la que responde, y de todas las otras que ser&#225;n involucradas por el proceso de colaboraci&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;As&#237; es como funciona la m&#225;s nueva y, quiz&#225; una de las m&#225;s fecundas fuguras de la cooperaci&#243;n hoy, la de las redes culturales3, animadas cotidianamente por artistas y por gestores, por formadores y por instituciones municipales y comunidades barriales. Con la enorme ganancia que entra&#241;a el que una de las tareas asumidas por muchos de los nuevos actores es la de veedores ciudadanos, empe&#241;ados en la fiscalizaci&#243;n de los proyectos y las decisiones de las que parten, de los dineros y de los tipos de intercambio promovidos por la cooperaci&#243;n internacional. Las redes culturales se est&#225;n convirtiendo en el nuevo espacio p&#250;blico de intermediaci&#243;n entre actores diversos de un mismo pa&#237;s, entre actores del mismo &#225;mbito &#8211;pol&#237;ticas, gesti&#243;n, formaci&#243;n- en diversos pa&#237;ses, o bien movilizando transversalidades y transdisplinariedades que enriquecen desde el campo pol&#237;tico el trabajo acad&#233;mico y desde el de la creaci&#243;n art&#237;stica al campo pol&#237;tico. Estamos ante la posibilidad hist&#243;rica, no s&#243;lo t&#233;cnol&#243;gica sino ciudadana, de renovar radicalmente el entramado pol&#237;tico de la cooperaci&#243;n cultural tejiendo redes que enlacen cada dia m&#225;s el mundo de los artistas y trabajadores culturales con el de instituciones territoriales y las organizaciones sociales. Y lo vamos a necesitar pues s&#243;lo densificando y potenciando al m&#225;ximo el tejido de los actores sociales e institucionales de nuestras culturas, y creando a lo largo del mundo alianzas lo m&#225;s anchas posibles, podremos hacer frente a la ofensiva de desmovilizaci&#243;n pol&#237;tica e instrumentalizaci&#243;n cultural que la globalizaci&#243;n del miedo y las nuevas industrias de la seguridad han empredido ya.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;strong&gt;[Texto completo en documento anexo]&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>Mecenazgo privado y bien p&#250;blico</title>
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		<dc:creator>Eduard Miralles</dc:creator>



		<description>El financiamiento de la cultura y las artes es una de las problem&#225;ticas m&#225;s importantes de las pol&#237;ticas culturales del Estado moderno. Para cumplir sus responsabilidades con relaci&#243;n a la conservaci&#243;n del patrimonio cultural, al acceso de los ciudadanos a los bienes y servicios culturales y el fomento de la creatividad, los poderes p&#250;blicos suelen formar marcos jur&#237;dicos y modalidades institucionales orientadas a canalizar recursos econ&#243;micos. &lt;br /&gt;En muchos pa&#237;ses (Brasil, Chile, Francia, Espa&#241;a &lt;a href='http://www.redinterlocal.org/Mecenazgo-privado-y-bien-publico' class='spip_in pts_suite'&gt; (leer m&#225;s&#8230;)&lt;/a&gt;


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		</description>


 <content:encoded>&lt;img src=&quot;http://www.redinterlocal.org/local/cache-vignettes/L150xH118/arton848-e81fb.jpg&quot; alt=&quot;&quot; align=&quot;right&quot; width='150' height='118' class='spip_logos' style='height:118px;width:150px;' /&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;El financiamiento de la cultura y las artes es una de las problem&#225;ticas m&#225;s importantes de las pol&#237;ticas culturales del Estado moderno. Para cumplir sus responsabilidades con relaci&#243;n a la conservaci&#243;n del patrimonio cultural, al acceso de los ciudadanos a los bienes y servicios culturales y el fomento de la creatividad, los poderes p&#250;blicos suelen formar marcos jur&#237;dicos y modalidades institucionales orientadas a canalizar recursos econ&#243;micos.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;En muchos pa&#237;ses (Brasil, Chile, Francia, Espa&#241;a e Italia, por citar algunos) dichos recursos son captados del sector privado, ofreciendo ventajas tributarias. El proyecto de ley que regula el mecenazgo cultural, promovido por la congresista Luciana Le&#243;n, se orienta en esa direcci&#243;n. Su objetivo es estimular el apoyo econ&#243;mico de individuos o empresas a actividades culturales por medio de la deducci&#243;n del aporte entregado al calcular los pagos del Impuesto a la Renta.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La experiencia internacional demuestra que las leyes de promoci&#243;n del mecenazgo ampl&#237;an y diversifican el marco de financiaci&#243;n de la cultura en la medida en que el Estado deja de ser la &#250;nica fuente de recursos. En el 2008, por ejemplo, el intenso apoyo del Gobierno Franc&#233;s a la cultura fue complementado con una inversi&#243;n privada ascendente a 1.000 millones de euros, gracias a los incentivos fiscales.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Asimismo, al beneficiar tributariamente el patrocinio, estos cuerpos legales permiten regular y apuntalar el apoyo a las actividades culturales como una t&#233;cnica de comunicaci&#243;n corporativa. En Brasil, luego de la promulgaci&#243;n de la Ley Rouanet, entre 1991 y 1997, el patrocinio aument&#243; 350% y el n&#250;mero de empresas patrocinadoras se multiplicaron en un 267%.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;No obstante, apelar a las contribuciones del sector privado puede generar un conjunto de riesgos. Entre los mismos est&#225;n la posibilidad que se evadan responsabilidades fiscales, se inhiba la imprescindible inversi&#243;n p&#250;blica y se concentren los flujos econ&#243;micos en determinadas zonas geogr&#225;ficas y expresiones culturales que ofrezcan mayor visibilidad a las empresas.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La participaci&#243;n de los contribuyentes en el uso de recursos fiscales demanda, entonces, un sistema de controles a fin de evitar que el objetivo de la ley se distorsione. El proyecto legislativo que se discutir&#225; en el pleno del Congreso carece de esos controles. Con el fin de salvaguardar el bien p&#250;blico, tres medidas podr&#237;an ser contempladas.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Uno: colocar l&#237;mites racionales a las ventajas fiscales. El tope de 50% para las deducciones es insensato. Tiene que ser reducido al 15%. En ninguna parte del mundo se establecen m&#225;rgenes tan amplios.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Dos: escalonar los beneficios tributarios. Los proyectos que se ejecuten en el interior del pa&#237;s involucren actividades art&#237;sticas no medi&#225;ticas y sean financiados por peque&#241;as y medianas empresas deber&#237;an poder recibir mayores est&#237;mulos. Como el porcentaje de la deducci&#243;n planteada para las empresas (50%) es de por s&#237; alto, ser&#237;a conveniente reducirlo al 30% e incrementarlo si se cumplen los requerimientos se&#241;alados.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Tres: Incluir a la sociedad civil en el proceso de evaluaci&#243;n. No es conveniente que los funcionarios p&#250;blicos sean los que decidan el destino de los proyectos. Es mejor que se cree un consejo compuesto por miembros de la sociedad civil (personas vinculadas al sector art&#237;stico y empresarial), tal como lo estipula la ley de mecenazgo de la ciudad de Buenos Aires.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Ahora bien, a&#250;n mejor&#225;ndola, una ley de mecenazgo no resolver&#225; por s&#237; misma las carencias actuales del sector cultural. La conservaci&#243;n, accesibilidad y promoci&#243;n de la creatividad requiere de pol&#237;ticas p&#250;blicas ejecutadas por el Estado. Hoy, en el campo del financiamiento, no existen ni facilidades para la inversi&#243;n privada ni iniciativas p&#250;blicas, como los fondos concursables.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Si los pol&#237;ticos se resisten al mecenazgo y tambi&#233;n a fortalecer la institucionalidad cultural mediante un ministerio de cultura &#191;qui&#233;n es el perro del hortelano en esta historia?&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Tomado de:
&lt;a href='http://elcomercio.pe/impresa/notas/mecenazgo-privado-bien-' class='spip_out' rel='nofollow'&gt;http://elcomercio.pe/impresa/notas/&#8230;&lt;/a&gt;
publico/20100617/496274&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Otros art&#237;culos:&lt;/p&gt; &lt;p&gt;El mecenazgo en el desarrollo cultural &lt;a href='http://www.poder360.com/article_detail.php?id_article=2848' class='spip_out' rel='nofollow'&gt;http://www.poder360.com/article_det&#8230;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Financiamiento de la cultura: Entre lo p&#250;blico y lo privado
&lt;a href='http://maniobras.wordpress.com/2008/12/01/financiamiento-de-la-cultura/' class='spip_out' rel='nofollow'&gt;http://maniobras.wordpress.com/2008&#8230;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>El pluralismo cultural es una mentira</title>
		<link>http://www.redinterlocal.org/El-pluralismo-cultural-es-una</link>
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		<dc:date>2010-06-03T22:00:00Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Jos&#233; Ram&#243;n Insa Alba</dc:creator>



		<description>A partir de un cuestionario propuesto por la revista &quot;Cuadernos de Materiales&quot;, el pensador Agust&#237;n Garc&#237;a Calvo habla sobre el tema de su edici&#243;n n&#186; 4: 'Relativismo cultural y gnoseol&#243;gico'. Se reproduce la respuesta completa del pensador ib&#233;rico, pero por deficiencias de la fuente no se respeta su ortograf&#237;a popular peleada con las reglas de la Academia. &lt;br /&gt;Bien, voy a recoger lo que en cada una de las preguntas parece traducible al lenguaje corriente y moliente, que es para m&#237; el lenguaje de &lt;a href='http://www.redinterlocal.org/El-pluralismo-cultural-es-una' class='spip_in pts_suite'&gt; (leer m&#225;s&#8230;)&lt;/a&gt;


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		</description>


 <content:encoded>&lt;img src=&quot;http://www.redinterlocal.org/local/cache-vignettes/L66xH94/arton847-faa05.jpg&quot; alt=&quot;&quot; align=&quot;right&quot; width='66' height='94' class='spip_logos' style='height:94px;width:66px;' /&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;A partir de un cuestionario propuesto por la revista &quot;Cuadernos de Materiales&quot;, el pensador Agust&#237;n Garc&#237;a Calvo habla sobre el tema de su edici&#243;n n&#186; 4: 'Relativismo cultural y gnoseol&#243;gico'. Se reproduce la respuesta completa del pensador ib&#233;rico, pero por deficiencias de la fuente no se respeta su ortograf&#237;a popular peleada con las reglas de la Academia.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Bien, voy a recoger lo que en cada una de las preguntas parece traducible al lenguaje corriente y moliente, que es para m&#237; el lenguaje de verdad, por oposici&#243;n a las jergas pol&#237;ticas, filos&#243;ficas y dem&#225;s, que no est&#225;n hechas m&#225;s que para el enga&#241;o todas ellas. De manera que, como me he enterado un poco de las cuestiones que toc&#225;is, voy a intentar ir traduciendo al lenguaje vulgar, al lenguaje corriente y moliente, y no respondiendo tal vez a todo, pero s&#237; a la mayor parte de esas cuestiones.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;En lo referente al enunciado mismo de &quot;pluralismo cultural&quot;, o simplemente del t&#233;rmino &quot;culturas&quot; empleado en plural: esto es ya un enga&#241;o de ra&#237;z. El pluralismo cultural es una mentira, es una realidad; pero estas dos formulaciones que empleo no os deben chocar, porque la realidad es esencialmente mentira, esencialmente falsa. De manera que puedo decir muy bien que la verdad es que no hay m&#225;s que una cultura, que por tanto, el pluralismo cultural es una mentira. Es una mentira real porque, efectivamente, si alguien me habla de la cultura bant&#250; o de la cultura pap&#250;, yo s&#233; que eso tiene su sitio en esta realidad. Es decir, sea en los museos, sea en los libros acerca de culturas africanas o polinesias, en el recuerdo de los exploradores del siglo pasado, en viajes incluso organizados para el conocimiento de esas culturas como parte del Ministerio de Turismo&#8230; de manera que est&#225;n en la realidad. Pero claro, ya se ve que esto es mentira. Puede haber unas cuantas culturas, pero de verdad no hay m&#225;s que una: no hay m&#225;s que una que es &#233;sta. Hay muchas maneras de comprobar la exactitud de esto, por ejemplo: la realidad est&#225; fundada esencialmente en el tiempo, en el manejo de un tiempo computado. Bueno, pues ya sab&#233;is que la manera de contar este tiempo se ajusta en todo el globo al c&#243;mputo de los a&#241;os y siglos a partir del nacimiento de Cristo, y esto desde Tokio pasando por los pap&#250;es y los bant&#250;es hasta llegar ac&#225; de vuelta. El final del a&#241;o y el comienzo de otro se celebra en todos los sitios del globo de la misma manera, es decir, seg&#250;n lo que est&#225; mandado desde aqu&#237;. La instituci&#243;n de la semana (esta instituci&#243;n fundada lejanamente en la creaci&#243;n del mundo por Jehov&#225; en el seno de este mundo) es igualmente com&#250;n, incontestable en cualquier parte donde se presente. De manera que si hicieran falta pruebas m&#225;s tremendas y catastr&#243;ficas, apenas se podr&#237;an encontrar.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Efectivamente hab&#237;a restos, de los que tenemos noticia, de otras maneras de contar el tiempo, otros calendarios, otras maneras de empezar y terminar los a&#241;os, otras maneras de contar los siglos, muchas de las cuales siguen subsistiendo por ah&#237; vergonzantemente. Vergonzantemente, es decir, disimulando la sumisi&#243;n a la verdad de esta invasi&#243;n del tiempo de la cultura &#250;nica por todas partes. Esto es, por tanto, lo primero que hay que ver con claridad, yo creo, para evitarse muchos discursos respecto a las diversas culturas y a la relaci&#243;n con la que unas veces se llama occidental, otras europea&#8230; da lo mismo: la &#250;nica. Esta es la situaci&#243;n en la que estamos. Todas las otras culturas forman parte de &#233;sta, y forman parte de &#233;sta a trav&#233;s de la descripci&#243;n cient&#237;fica, a trav&#233;s de la organizaci&#243;n de museos, a trav&#233;s de la recogida del folklore; y forman parte de &#233;sta precisamente para disimular esta invasi&#243;n global y esta unicidad. Porque la realidad es as&#237;: nunca puede presentar descaradamente su cara verdadera (en este caso la de la invasi&#243;n global), tiene que presentarla disimulada con cosas m&#225;s o menos multicolores y diversas. Pero, por supuesto, a m&#237; si me hablan de cultura popular me lanzo enseguida a ver en cual de los Ministerios del Estado del Bienestar se encuentra catalogada y situada la cultura popular. Si me hablan de cultura bant&#250; o cultura pap&#250;, hago lo mismo: busco a ver en que p&#225;gina del anuario y del &#237;ndice de los tratados cient&#237;ficos se encuentran la cultura pap&#250; o la cultura bant&#250;.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;A algunas de estas cosas hac&#233;is alusi&#243;n en vuestras preguntas de una manera, por desgracia, m&#225;s culta, y por tanto m&#225;s confusa, hablando de la competencia entre lo cultural y lo gnoseol&#243;gico, y sugiriendo que s&#237; puede haber una visi&#243;n del mundo que es prepotente sobre las dem&#225;s. Todo esto lo hab&#233;is sentido y expresado hasta cierto punto, pero es confuso y flojo. No es que sea prepotente y que no respete a las otras culturas: por el contrario, las respeta mucho. A trav&#233;s de eso, de la recogida del folklore y del cuidado por la apariencia de la diversidad cultural&#8230; Simplemente es mentira, es que cultura no hay m&#225;s que una. Seguramente ten&#233;is la tentaci&#243;n de emplear la palabra cultura de una manera muy ben&#233;vola a trav&#233;s de vuestra argumentaci&#243;n. Hay que recordar una t&#225;ctica que a otros prop&#243;sitos he recordado muchas veces: cuando el poder se hace cargo de una palabra (que es lo mismo que una noci&#243;n), lo mejor que puede hacer la gente de abajo es abandon&#225;rsela al poder, no empe&#241;arse en conservarle un buen sentido. Si el poder se ha apoderado de la palabra cultura, lo cual es evidente (en todo el Estado del Bienestar hay m&#225;s o menos Ministerios de Cultura y dem&#225;s), entonces, hay que dej&#225;rsela a ellos. Y a las otras cosas que puedan quedar por debajo vivas todav&#237;a, a pesar de la cultura, pues no llamarlas cultura: llamarlas cualquier cosa, no llamarlas nada, que se hagan&#8230; pero cultura es la que ellos dicen, la que se dice en los libros editados para el perpetuo enga&#241;o y en los Ministerios de Cultura y dem&#225;s.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Y es respecto a ella, respecto a la que digo que no hay m&#225;s que una. Y que todo lo dem&#225;s son intentos (a parte del disimulo que ya he explicado un poco) para conseguir que todo lo que pudiera quedar de vivo en danzas, en canciones, en pensamientos, en visiones del mundo diferentes de la cultura dominante, quede reducido al modelo y a los esquemas de la cultura.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Bueno, si os parece pasar&#233; un poco a recordaros de donde viene esta unicidad, esta especie de monote&#237;smo cultural. Para ello tengo que recurrir a mis, no recuerdos, porque mi vida es muy breve, sino a mis recuerdos de la historia que me han contado desde peque&#241;o, intentando, en esto como en lo dem&#225;s, aprovecharlos y por otra parte darles la vuelta. Esta unicidad y esta tendencia a la uniformaci&#243;n cultural es algo que viene desde la primera formaci&#243;n de la que tenemos noticia cierta, que es la de los antiguos griegos. Surgi&#243; esa cultura, que es simplemente la nuestra desarrollada, en medio de otras muchas cosas (lo que acab&#243; releg&#225;ndose como Oriente), en la medida en que los helenos dieron en creerse que su lengua era la lengua, y que por tanto su cultura era la cultura, y se olvidaban de todo lo que hab&#237;an recogido alrededor. Este dominio, en tiempos de S&#243;crates o de Pericles, era todav&#237;a muy imperfecto, pero ya vinieron enseguida los pr&#237;ncipes macedonios, que eran un poco forasteros y estaban perfectamente helenizados, y se encargaron de conquistar el mundo (conquistarlo no s&#243;lo con las armas, sino con la cultura, que era ya la &#250;nica). As&#237; se cre&#243; todo el mundo helen&#237;stico, como suele llam&#225;rsele. Y eso era el mundo: lo ec&#250;mene, lo habitado, lo cultural. Todo e l resto eran b&#225;rbaros, gente que no hablaba la lengua que hay que hablar y que no pod&#237;an esperar otro destino m&#225;s que el que se les conquistara y, por tanto, entrar a formar parte del mismo esquema cultural. La vocaci&#243;n estaba ya muy clara, sobre todo desde los tiempos de Alejandro Magno.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Despu&#233;s, como sab&#233;is, vino el Imperio Romano, y una cierta competencia por qui&#233;n se iba a hacer cargo de la unificaci&#243;n, sobre todo con el intento de los orientales pasados a Occidente (es decir, Cartago), prestos a encargarse del mismo oficio. Pero Roma triunf&#243;. Ten&#237;a que ser una la que triunfara y se fund&#243; el Imperio Romano, para muchos siglos de paz, de muerte (que es a lo que suele llamarse paz). Bueno, pues el Imperio Romano fue el modelo de la cultura &#250;nica, y se reprodujo el mismo esquema con apenas variantes. As&#237;, a esta cultura &#250;nica que hoy tenemos se la puede llamar griega, greco-romana, se la puede llamar europea o se la puede llamar occidental: cualquiera de los nombres es bastante in&#250;til. Esta cultura, cuyo modelo en el Imperio Romano os he recordado, vino desde los Renacimientos en adelante a configurarse m&#225;s o menos como Europa. Una Europa relativamente policroma y diversificada todav&#237;a, pero unificada, sobre todo, por el empleo de una lengua de cultura escrita &#250;nica, que era el lat&#237;n hasta bien avanzados los Renacimientos (el lat&#237;n medieval, del cual todas las lenguas vulgares tendr&#237;an que sufrir la influencia). Y as&#237; se constituy&#243; Europa, que &#250;nicamente progres&#243; en el sentido que dec&#237;a cuando se convirti&#243; en una Europa de los Estados (Espa&#241;a, Francia, Gran Breta&#241;a&#8230;), que era el modelo pol&#237;tico que el mundo necesitaba. El paso siguiente lo record&#225;is bien: es la Europa colonial, es Europa rodeada de todas las colonias de estos Estados fundados en su seno.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Este es el esquema que, m&#225;s o menos, duraba hasta hace un par de siglos, donde ya el intento de unificaci&#243;n y de sumisi&#243;n de todo a lo mismo estaba lo bastante claro. En el Estado del Bienestar la cosa ha progresado, en el sentido de que ha dado la vuelta al globo; y por eso aquello que todav&#237;a el siglo pasado a lo mejor ten&#237;a alg&#250;n sentido llamar occidental, hoy ya no lo tiene. Porque, &#191;qu&#233; vamos a hacer? A no ser que coloc&#225;ramos los centros culturales de Kioto o Tokio muy muy al Occidente para mantener el nombre, de tal forma que entonces nos empe&#241;&#225;ramos en mantener eso&#8230; Luego tendr&#237;amos que incluir a los chinos, que los pobres est&#225;n entrando bajo el aro de una manera no s&#243;lo declarada, sino adem&#225;s cada vez m&#225;s r&#225;pida, como est&#225; mandado. De manera que despu&#233;s de recordaros que la vocaci&#243;n de esto arranca desde que nuestros recuerdos hist&#243;ricos se hacen relativamente firmes, ten&#233;is c&#243;mo se ha llegado a esta invasi&#243;n: el procedimiento es la asimilaci&#243;n de todo, cualquier cosa diversa tiene que hacerse la misma, manteniendo, como os dec&#237;a antes, algo de la apariencia y diversidad, precisamente para que la unidad quede m&#225;s definida.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;En una de vuestras preguntas ampli&#225;is la cuesti&#243;n del &#225;mbito, que podr&#237;a llamarse propiamente cultural, donde se supone que se encerrar&#237;an desde las filosof&#237;as del mundo, de la gnosis, de la visi&#243;n del mundo, a las m&#250;sicas, las artes pl&#225;sticas, y todo el resto de lo que suele regir un Ministerio de la Cultura, para extenderlo tambi&#233;n a lo econ&#243;mico. Est&#225; muy bien que hay&#225;is hecho ese salto, pero conviene verlo tambi&#233;n con claridad: en el Estado del Bienestar, &#233;ste que estoy describiendo como una &#250;nica cultura, la diferencia entre la econom&#237;a y la cultura es de por s&#237; tambi&#233;n enga&#241;osa. Todo el mundo sabe que en este Estado del Bienestar (al cual m&#225;s de una vez he descrito como prostituto, como un Estado de la prostituci&#243;n) no hay mucho lugar a la diferencia. Todo el mundo sabe que la cultura es dinero, de una manera o de otra. Todo el mundo sabe el juego que la econom&#237;a cumple en los cuadros. Todo el mundo conoce a los potentados norteamericanos, o m&#225;s bien ahora japoneses, comprando cuadros de impresionistas del siglo pasado para encerrarlos como inversi&#243;n en sus cajas fuertes, por poner un ejemplo entre otros muchos: es dinero, la firma es dinero en la medida que el comercio la promociona; y todo el resto de la cultura es dinero igualmente, mueve capital que es de lo que se trata, de manera que la econom&#237;a es cultura. En realidad he mostrado que la cultura es econom&#237;a pero, por supuesto, esta relaci&#243;n dial&#233;ctica tiene que cumplir en los dos sentidos: la econom&#237;a es cultura. &#191;De qu&#233; cosa se habla m&#225;s y se discurre m&#225;s que de los movimientos de capital?, &#191;qu&#233; cosa entretiene m&#225;s que las p&#225;ginas de los esc&#225;ndalos financieros en los Estados del Bienestar? Eso es cultura. Es cultura porque he llamado cultura a lo que se debe, a lo que ellos mandan, de manera que cultura es la televisi&#243;n, cultura es la prensa sumisa, cultura es la edici&#243;n de la mayor&#237;a de los escritos (lo mismo de orden art&#237;stico que de orden filos&#243;fico o cient&#237;fico), y todo ello, por supuesto, est&#225; incorporado a la econom&#237;a sin la menor duda.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;No es que esta relaci&#243;n entre el poder y la cultura sea nueva, es que, como en todo lo dem&#225;s, se ha perfeccionado, ha llegado a su extremo. Cuando uno trata de imaginar la prehistoria, uno imagina ya, junto al reyezuelo de la tribu, siempre al mago, al Ministro de la Cultura. Porque claro, esta relaci&#243;n no ha hecho sino perfeccionarse hasta la unificaci&#243;n. De manera que, no s&#243;lo es que las culturas del sudeste asi&#225;tico, del centro africano y de los restos de indios americanos sean simplemente una parte de &#233;sta y de sus Ministerios, sino que tambi&#233;n, los varios Ministerios en el Estado del Bienestar son, a su vez, una diversidad que s&#243;lo se mantiene para entretener. Todos los Ministerios no son m&#225;s que uno, que es el Ministerio que se puede llamar de la Econom&#237;a y la Cultura (tratando de confundir los dos t&#233;rminos, porque no s&#243;lo la cultura es econom&#237;a sino que la econom&#237;a es cultura), de manera que cuando antes, recordando un recuerdo de la historia, os he presentado la invasi&#243;n desde el centro sobre los b&#225;rbaros, y os he hablado de las armas y de las letras, pues esto ten&#233;is que aplicarlo al resto de la evoluci&#243;n. La invasi&#243;n es siempre al mismo tiempo una invasi&#243;n militar (que no quiere decir otra cosa que econ&#243;mica, porque la pol&#237;tica est&#225; al servicio del dinero y de su desarrollo). Al mismo tiempo militar y al mismo tiempo cultural. Esto debe haceros parar un momento a pensar en el inmenso poder econ&#243;mico y militar de la cultura. No en vano, en el Estado del Bienestar, en todos los Estados bien desarrollados, no hay un Ministerio que se pueda comparar en poder, en el manejo de millones, que el Ministerio de la Cultura, con la educaci&#243;n y todo lo dem&#225;s. Cuando Alejandro o Julio C&#233;sar conquistan, yendo sobre los b&#225;rbaros, est&#225;n como siempre llevando un gram&#225;tico-fil&#243;sofo al lado, que es el que se va a encargar de verdaderamente establecer esa asimilaci&#243;n de todo lo diverso y esa sumisi&#243;n a lo mismo.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;De manera que esto puede que os ayude, no s&#233; si a aclarar, pero a no enga&#241;arse demasiado en el planteamiento de las relaciones entre el dominio econ&#243;mico y el dominio cultural. Fijaros bien en los &#250;ltimos restos de otros pueblos que pudieran haber habido en cualquier isla perdida de la Polinesia, en cualquier rinc&#243;n de una selva de Centroam&#233;rica o del centro de &#193;frica: no les queda ya m&#225;s que una condena, una promesa de un futuro inevitable, que es el quedar incorporados a esta cultura &#250;nica. &#191;C&#243;mo se cumple esta condena de los &#250;ltimos restos de pueblos que pudiera haber por el mundo? Pues se cumple, especialmente, a trav&#233;s de los medios culturales, a trav&#233;s de la televisi&#243;n, que es lo primero que se lanza hacia ese rinc&#243;n de la selva. Es decir, que se engendra un ideal incluso en los muchachos y en las mujeres de estos restos de pueblo. Se engendra lo primero un ideal, que es aspirar a la democracia, al confort de los bienes de consumo; cualquier tonter&#237;a de esas, pero que, en cuanto ideal, est&#225; actuando ya all&#237; mismo, y est&#225; sirviendo para que efectivamente, despu&#233;s, que lleguen los militares y los banqueros sea casi como levantar acta. En realidad, la asimilaci&#243;n estaba cumplida en el momento en que all&#237; ya hab&#237;a penetrado este ideal y esta fe &#250;nica.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Es importante tambi&#233;n, respondiendo otra de las cuestiones, volver a preguntarnos ahora cu&#225;les son las actitudes que la cultura griega, greco-romana, europea, occidental, ha tenido para convertirse en eso: en la &#250;nica, en la invasora del globo. Habr&#237;a que evitar decir muchas de las tonter&#237;as que dicen los libros respecto a caracteres de esta cultura frente a las otras porque, si uno plantea la cosa as&#237;, ya se est&#225; equivocando. Pienso que es mucho m&#225;s verdadero intentar plantearlo de otra manera. La fuerza de esta cultura, desde los antiguos hasta la actualidad, es de orden parad&#243;jico, lo que ha hecho que sea la m&#225;s fuerte y la invasora, y haya llegado a conquistar los cuerpos y las mentes del mundo entero: es que era (como a lo mejor os dicen en algunos de vuestros libros) m&#225;s flexible que cualesquiera otras. Ya los griegos antiguos eran, en cierto sentido, m&#225;s flexibles que los babilonios, que los asirios y que el resto de los pueblos, como los egipcios incluso y, desde luego, los europeos eran m&#225;s flexibles que los chinos y que cualquier otra cultura m&#225;s o menos dominada por la magia o por las fes primitivas. Y as&#237; ha seguido siendo, y es en eso que he llamado provisionalmente flexibilidad en donde veo que, de manera parad&#243;jica, est&#225; la fuerza.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Voy a intentar aclarar eso de la flexibilidad. Esta condici&#243;n quiere decir la capacidad para volverse sobre s&#237; mismo, contra s&#237; mismo. Y &#233;sta es la paradoja que quer&#237;a presentaros ahora. De forma que est&#225; claro que, si por ejemplo, Espa&#241;a desde el Imperio para ac&#225; es algo esencialmente desgraciado, sometido a la idiocia, a la fe ciega, por eso se ha impuesto. Hay que decir que, sin embargo, en la entra&#241;a de ese poder estaba una cierta capacidad de mucha gente por ac&#225; para insultar a Espa&#241;a, maldecir de Espa&#241;a, y descubrir a cada paso todos los males que le ven&#237;an encima. Hasta que se acab&#243; de derrumbar el Imperio dur&#243; una cierta capacidad de mucha gente para desechar la mentira (la mentira del Imperio, del poder). Estos hombres, que tratan de reducir la historia bajo esa fecha, parece que se distinguieron bastante en ese sentido: saber maldecir de Espa&#241;a, es decir, descubrir de alguna manera la mentira. La capacidad para maldecir de su poder y descubrir la mentira que oprime a una cantidad de gente, por no hablar de un pueblo, es lo que parad&#243;jicamente viene a convertirse en una fuerza, en la medida que el poder lo asimila para extenderse en forma de Imperio o de otra manera cualquiera. Esto tal vez en los antiguos griegos se ve m&#225;s de cerca. Al mismo tiempo que la aspiraci&#243;n a la hegemon&#237;a (por ejemplo, de los atenienses), al poder&#237;o militar de Esparta, a la ya universalidad de Alejandro y dem&#225;s, estaba latiendo siempre, por lo bajo, entre gente de nombre y entre gente sin nombre, una especie de capacidad para re&#237;rse de todo aquello, una especie de capacidad para descubrir la mentira. Di&#243;genes Laercio recuerda a Di&#243;genes el C&#237;nico con aquella petici&#243;n de &quot;&#161;que no me quites el sol!&quot;. Frente a toda la idea del poder&#237;o de la importancia de hacer historia que en Alejandro Magno estaba representado est&#225;, por ejemplo, un C&#237;nico que es capaz de re&#237;rse de todo aquello; es decir, descubrir por lo bajo su mentira y decir: &quot;de momento a m&#237;&#8230; que te quites de ah&#237;, que no me quites el sol&quot;. Ah&#237; est&#225; la paradoja, es eso lo que una vez asimilado por el poder, asimilado desde arriba, se convierte en una fuerza incomparable.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;De manera que ahora mismo, aqu&#237;, en este aula, metidos en un rinc&#243;n de la Sociedad del Bienestar, estamos en la misma situaci&#243;n parad&#243;jica: os estoy hablando contra ello, y vosotros, ya antes de venir aqu&#237;, estabais, como es evidente por vuestras preguntas, pensando y sintiendo contra ello, contra esta invasi&#243;n de la cultura &#250;nica. Bueno, esto lo hacemos gracias a que seguimos heredando por ac&#225; abajo, de vez en cuando, esta capacidad para volverse contra uno mismo, para denunciar la mentira de uno mismo. Al mismo tiempo, estamos preparados para saber que esto es lo que en cualquier momento puede traducirse en una fuerza militar y econ&#243;mica incomparable con cualquiera otra. No hay por qu&#233; ocult&#225;rselo, as&#237; ha sucedido una y otra vez, y as&#237; puede suceder en cualquier momento. &#191;Qu&#233; es efectivamente lo que hace, en este momento, el inmenso poder del Estado del Bienestar?, &#191;el que lo extiende por todas partes, el que hace jugar al globo entero en esta especie de ciclo econ&#243;mico cultural, representado por la red inform&#225;tica universal?, &#191;lo que, hasta los &#250;ltimos rincones que puedan quedar por ah&#237;, lleva este ideal como una aspiraci&#243;n que se presenta como la &#250;nica posible para cualquier resto de salvaje o de desconocido que por ah&#237; quede? &#191;Qu&#233; es lo que lo hace? Pues que seguimos siendo muchos los que somos capaces de sentir la mentira de esto y decirlo, con m&#225;s o menos habilidades. Triste, a lo mejor, pero fijaros bien: si la cultura se redujera solamente a la cultura oficial (es decir, la que os ofrecen la televisi&#243;n y la prensa sumisa y la inmensa mayor&#237;a de los libros, no s&#243;lo de novelistas sino de fil&#243;sofos, cient&#237;ficos y dem&#225;s) correr&#237;a el terrible peligro de resultar tan aburrido, tan repetitivo, que no habr&#237;a ya Cristo que lo aguantara y, por tanto, perder&#237;a justamente su fuerza de imponerse. Es verdad que la gente, por desgracia, aguanta mucho: sigue viendo las mismas idioteces en la televisi&#243;n todos los d&#237;as, sigue compr&#225;ndose un libro tras otro de gentes, de artistos o pensadores o poetos que les van a decir lo mismo. Pero se supone desde ah&#237; arriba que no tanto, que si toda la cultura consistiera en lo que mayoritariamente consiste, que es en la imposici&#243;n de la idiotez, en la imposici&#243;n de la fe (la fe en el dinero, en el poder, en que la realidad es la realidad y ya no hay m&#225;s), correr&#237;a el peligro de no ser lo bastante eficaz. Entonces ya veis, cosa tan triste: vosotros sois la sal de la tierra. Tiene que haber algunos que de verdad sintamos y de verdad pensemos un poco, de vez en cuando. Que a pesar de todo digamos cosas que intenten ser de verdad, por tanto, que inevitablemente sean una denuncia de la cultura impuesta. Seguimos habiendo muchos, bastantes, de los que no estan del todo conformados, pues todav&#237;a nos permitimos seguir sintiendo algo de esa mentira y hasta dici&#233;ndola con m&#225;s o menos habilidad. Por un lado, nos revolvemos contra esta imposici&#243;n de la mentira universal, por otro lado estamos dentro de la cultura (estamos en un aula de un centro del Estado del Bienestar), y al hacerle todo el mal que podemos, al denunciar lo m&#225;s claramente su mentira, estamos haci&#233;ndole el mayor bien, d&#225;ndole las mayores fuerzas, porque s&#243;lo gracias a eso puede evitar que la fe impuesta sea un aburrimiento: tiene que pensarse que hay diversidad.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;El Estado del Bienestar, la forma m&#225;s perfecta de sumisi&#243;n del pueblo que conocemos, que es la democracia desarrollada, cuenta por supuesto con la diversidad. &#191;La cultural de la que hemos hablado? S&#237;, pero sobre todo, la diversidad de la cultura de cada uno de vosotros. &#201;ste es el punto grave. No es s&#243;lo que se os quiera hacer creer que hay una cultura bant&#250; y una cultura pap&#250;, es que se os quiere hacer creer que hay una cultura tuya, de fulano y de mengano, es decir, que cada uno tiene su gnosis, o como ellos dicen, su ideolog&#237;a (que en definitiva es lo que los pol&#237;ticos suelen llamar opini&#243;n, la opini&#243;n personal). El r&#233;gimen pesa sobre nosotros, mata al pueblo, sobre todo por este procedimiento, el de creer que cada uno sabe lo que sabe, tiene su cultura, tiene una opini&#243;n personal, tiene una fe y una creencia que le es propia y casi constitutiva. S&#243;lo sobre esto puede mantenerse, porque si no, r&#225;pidamente veis que ni los supermercados, ni las votaciones de los pol&#237;ticos podr&#237;an funcionar. Esta es la diversidad con la que el r&#233;gimen cuenta, pero dentro de esta diversidad est&#225; esta otra diversidad en la que os hab&#237;a querido hacer parar mientes, la diversidad que consiste no en una opini&#243;n personal entre las opiniones personales, sino en la subsistencia de algo com&#250;n, de algo del pueblo que es capaz todav&#237;a de sentir y de denunciar la mentira de la cultura y volverse en bloque sobre la mentira de la cultura. Esto, desde luego, es una diversidad que no es como las otras, no se trata de mi opini&#243;n: nada de lo que os he dicho es mi opini&#243;n personal, no es m&#225;s que sentimientos y recuerdos que me vienen de abajo. No se trata de opiniones: es una manifestaci&#243;n de que, a pesar de todo lo dicho, el r&#233;gimen no ha llegado a una perfecci&#243;n totalmente cerrada, y quedan siempre resquebrajaduras y posibilidades de que podamos sentir y pensar un poco en com&#250;n, no personalmente, sino en com&#250;n. Entonces, &#191;qu&#233; pasa con esto que est&#225;is haciendo, con esto que he estado haciendo este rato mientras os hablaba? Bueno, pues se abre, efectivamente, o un destino, o una falta de destino: el destino es que aqu&#233;llo se convierta en una opini&#243;n personal (&quot;&#161;hombre, las teor&#237;as de fulanito!&quot;). Entonces, la asimilaci&#243;n cultural es ya perfecta, aqu&#233;llo que hab&#237;a de m&#225;s vivo, de m&#225;s com&#250;n, ha quedado inutilizado y asimilado a la cultura, y de esto es de lo que la cultura saca el principal poder. Lo otro es la siempre posible falta de destino: que no quede, a pesar de todo, asimilado, y que siga efectivamente denunciando esta imposici&#243;n universal de un modelo &#250;nico de pensamiento y de sentimiento. De manera que a este juego es al que estamos jugando, y a esta situaci&#243;n parad&#243;jica nos arriesgamos&#8230; me arriesgo. Y yo creo que, cuanto m&#225;s a sabiendas nos demos cuenta de c&#243;mo es este juego, de ambiguo y de peligroso, pues mejor o, por lo menos, menos mal.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>Pensar la cultura con y despu&#233;s de Bourdieu</title>
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		<dc:creator>Jos&#233; Ram&#243;n Insa Alba</dc:creator>



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Necesitan trabajar colectivamente en estudios que puedan impulsar proyectos y acciones adecuados a los procesos objetivos que se intenta transformar.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Pierre Bourdieu, &quot;Contra el fatalismo &#8220;econ&#243;mico&quot;1&lt;/i&gt;&#8221;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Llamado por la prensa el &quot;monstruo de la sociolog&#237;a&quot; o &quot;l&#180;terrible&quot; de la academia, Pierre Bourdieu2 , el intelectual nacido en agosto de 1930 en el peque&#241;o pueblo de Denguin en los pirineos franceses en una familia de agricultores, fue un pensador pol&#233;mico que se ocup&#243; de interesantes y numerosos temas para comprender la sociedad del siglo xx, entre los que destaca su aportaci&#243;n a la comprensi&#243;n de la cultura. Fil&#243;sofo de la contemporaneidad, Bourdieu constituye una referencia inevitable para quienes intentan descifrar las claves de una sociedad en intensos procesos de reconfiguraci&#243;n. Su muerte, ocurrida el 23 de enero de 2002, representa una p&#233;rdida importante, tanto para el &#225;mbito intelectual como para los movimientos sociales contra el neoliberalismo, con los que Bourdieu mantuvo un estrecho v&#237;nculo en sus &#250;ltimos a&#241;os.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Conociendo su obra, puede decirse que, tal vez, &#233;l mismo anticipaba su propia muerte como un motivo para poner en cuesti&#243;n los relatos consagrados que van haci&#233;ndose mirada y piel; y en la paradoja que siempre signific&#243; su trabajo, seguramente lo divertir&#237;an las expresiones &quot;doctas&quot; de lamento frente a su muerte y al mismo tiempo, desde ese ego (&#191;inevitable?) de las grandes figuras, aceptar&#237;a gustoso (y quiz&#225; conmovido) las &quot;ofrendas&quot; de la cofrad&#237;a de dolientes que deja tras de s&#237;.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Dif&#237;cil tarea la de trazar un mapa con algunos de sus principales aportes. Dif&#237;cil escapar al lamento y, al mismo tiempo, hacerse cargo de que unas p&#225;ginas dedicadas a su trabajo deben, ante todo, rendir homenaje al esp&#237;ritu cr&#237;tico y mantener la distancia reflexiva frente a quien se empe&#241;&#243; en demoler las certezas, las seguridades y el sentido com&#250;n, como obst&#225;culos para el pensamiento libre y comprometido. M&#225;s que un lamento, estas p&#225;ginas intentan problematizar y ejemplificar la potencia del pensamiento de uno de los grandes del siglo xx.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La eficacia simb&#243;lica&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Bourdieu estudi&#243; filosof&#237;a y comenz&#243; su carrera profesional como profesor de colegio (el liceo), trabajo que lo llev&#243; a Argelia a finales de los a&#241;os cincuenta. Bourdieu supo combinar la rigurosa labor del acad&#233;mico con el esp&#237;ritu combativo del intelectual p&#250;blico. Emerge como pensador social en el contexto del vigoroso estructuralismo de los a&#241;os sesenta y en 1964 publica su primer libro, Los herederos, en coautor&#237;a con Jean-Claude Passeron, una cr&#237;tica demoledora a la ense&#241;anza francesa, que tuvo una inmediata aceptaci&#243;n entre los estudiantes, quiz&#225; porque, como se&#241;al&#243; Marc Saint-Up&#233;ry (La Jornada, 25 de enero de 2002),&lt;/p&gt; &lt;p&gt; Bourdieu fue una revelaci&#243;n casi existencial. Para los j&#243;venes intelectuales, a menudo provenientes de los sectores populares, la obra de Bourdieu tuvo un efecto de iluminaci&#243;n terap&#233;utica. Los an&#225;lisis minuciosos del capital cultural y del campo simb&#243;lico les liberaba espiritualmente de los obst&#225;culos a veces humillantes que encontraban en un mundo social que no hab&#237;a sido construido para ellos.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La posibilidad de pensar la cultura como el espacio de la reproducci&#243;n social y al mismo tiempo como el espacio privilegiado para la innovaci&#243;n y la resistencia, fue una de las aportaciones centrales de Pierre Bourdieu. Su trabajo incansable y provocador se inscribe en la l&#237;nea de los pensadores que orientaron el cambio de rumbo de las ciencias sociales en el siglo xx.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Su &quot;sociolog&#237;a&quot; desafi&#243; simult&#225;neamente los objetivismos y los subjetivismos de unas ciencias sociales o demasiado normativas y estructurales o demasiado inclinadas a ignorar los l&#237;mites establecidos por la estructura en su af&#225;n por superar los determinismos. Es el desaf&#237;o de un profundo conocedor de las reglas y l&#243;gicas del espacio acad&#233;mico, al que estudi&#243; con detenimiento; Bourdieu dedic&#243; buena parte de su energ&#237;a y de su prestigio al desmontaje cr&#237;tico de este campo intelectual, y sigui&#243; en todo momento los rituales, los estilos y los modos consagrados; dicho en otras palabras: jug&#243; al cambio de juego con las mismas herramientas del juego que impugnaba.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Para ubicar estas aportaciones es importante se&#241;alar que el n&#250;cleo de su propuesta conceptual radica en el desarrollo de una categor&#237;a que posibilit&#243; a Bourdieu tender un puente entre el momento objetivo de la cultura &#173;fundamentalmente los discursos sociales y las instituciones&#173; y el momento subjetivo de la cultura, el de las pr&#225;cticas. Esta categor&#237;a-puente es el habitus.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Concebido por Bourdieu como el principio generador de las pr&#225;cticas sociales, el habitus destraba el problema del sujeto individual al constituirse en el lugar de &quot;incorporaci&#243;n&quot; de lo social en el sujeto, lo que permite colocar al centro de la reflexi&#243;n una subjetividad modelada, configurada y enmarcada por un conjunto de estructuras sociales objetivas de car&#225;cter hist&#243;rico que el sujeto incorpora de acuerdo con el lugar social que ocupa en dicha estructura; al mismo tiempo y en la medida en que Bourdieu propone que el habitus es un conjunto de disposiciones l&#243;gicas y afectivas, su teor&#237;a abre la posibilidad de entender la negociaci&#243;n entre sujetos hist&#243;ricos y situados y las estructuras que los han formado como tales; negociaci&#243;n que se verifica en la pr&#225;ctica, es decir, en la puesta en escena de los valores y saberes incorporados (el habitus) que se enfrentan a su pertinencia y validaci&#243;n en la situaci&#243;n social en la que &#233;stos son desplegados.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;De tal suerte, la teor&#237;a de Bourdieu mantiene una tensi&#243;n fundamental entre el sujeto-sujetado del estructuralismo (del cual &#233;l es deudor) y el sujeto reflexivo y capaz de resistencia de la sociolog&#237;a comprensiva. Ya en 1965, Bourdieu afirmaba: &quot;Una antropolog&#237;a total debe culminar en el an&#225;lisis del proceso seg&#250;n el cual la objetividad arraiga en y por la experiencia subjetiva: debe superar englob&#225;ndolo, el momento del objetivismo, y fundarlo en una teor&#237;a de la exteriorizaci&#243;n de la interioridad y de la interiorizaci&#243;n de la exterioridad&quot;.[3]&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Esta premisa te&#243;rico-metodol&#243;gica fue la que le permiti&#243; dar cuenta del proceso &#173;en diferentes objetos emp&#237;ricos, entre los que destaca La distinci&#243;n, la formaci&#243;n social del gusto [4]&#173; mediante el cual lo social se inscribe como un sistema de regularidades en los individuos en una situaci&#243;n de clase espec&#237;fica. Para las teor&#237;as de la cultura &#233;sta no es una aportaci&#243;n menor, ya que contiene los g&#233;rmenes de un desarrollo conceptual (y metodol&#243;gico) que permitir&#225; superar los economicismos tanto marxistas como funcionalistas que, en una sobreenfatizaci&#243;n de las condiciones materiales de existencia en sus v&#237;nculos con la clase social, tienden a ignorar la cultura como la expresi&#243;n de un principio generativo que aunque directamente ligado a la &quot;clase&quot;, la trasciende, ya que los sujetos est&#225;n insertos en tramas de relaciones mucho m&#225;s amplias (epocales, nacionales, de g&#233;nero, religiosas, globales, de edad) que desbordan la concepci&#243;n tradicional de clase como definida por el ejercicio o padecimiento de la dominaci&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Para el desarrollo de las ciencias sociales en general y de los estudios culturales en particular, el principio de interiorizaci&#243;n-exteriorizaci&#243;n de sujetos situados tiene dos consecuencias clave: de un lado, permite romper con los esencialismos (cultura leg&#237;tima o popular como esencias definibles teleol&#243;gicamente) y, de otro, abre el an&#225;lisis a una mayor complejidad en tanto obliga a introducir la negociaci&#243;n-resistencia como una dimensi&#243;n constitutiva de la din&#225;mica sociocultural en la que los sujetos, en efecto, &quot;perciben, valoran, act&#250;an en y sobre el mundo de acuerdo al lugar social que ocupan en la estructura&quot;. Esto confirma la tesis estructuralista, pero con posibilidades de utilizar las mismas estructuras con las que han sido estructurados para estructurar el orden de la realidad social, que introduce la sociolog&#237;a reflexiva de Bourdieu. &quot;Estructuras estructurantes y estructurables&quot; que &#173;como lo pretend&#237;a &#233;l&#173; permiten &quot;escapar a la alternativa entre desmitificaci&#243;n y mitificaci&#243;n: la desmitificaci&#243;n de los criterios objetivos y la ratificaci&#243;n mitificada y mitificadora de las representaciones y voluntades&quot;.[5]&lt;/p&gt; &lt;p&gt;En un momento en que un sector influyente de los estudios culturales en su vertiente norteamericana [6] destaca una especie de textualismo de la cultura y tiende a ignorar las determinaciones estructurales e hist&#243;ricas en las que los textos culturales emergen y se hacen hegemon&#237;a o cultura subalterna &#173;lo que deviene en mitificaci&#243;n de la voluntad de los sujetos&#173;, el planteamiento de Bourdieu ha sido no s&#243;lo un ant&#237;doto contra el culturalismo (cultura pensada al margen del poder), sino una vertiente importante para reconducir el an&#225;lisis cultural en Am&#233;rica Latina, donde el debate hoy se centra en la necesidad de someter a desmontaje cr&#237;tico el conjunto de conceptos y categor&#237;as &quot;metropolitanas&quot; que se han convertido en sistemas de clasificaci&#243;n y, por consiguiente, en &quot;explicaciones esencializadas&quot; o, en el mejor de los casos, no problematizadas, del atraso e incomplitud de las expresiones y pr&#225;cticas culturales en Latinoam&#233;rica.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Planteado en otros t&#233;rminos, la teor&#237;a de Bourdieu fortalece la posibilidad de cuestionar la teor&#237;a misma al concebirla como un poder nomot&#233;tico capaz de decretar la uni&#243;n y la separaci&#243;n de lo leg&#237;timo y lo ileg&#237;timo y como un juego en el que se disputa el poder de regir las fronteras sagradas, es decir, el poder casi divino sobre la visi&#243;n del mundo.[7] El poder de la representaci&#243;n, que se entiende de manera laxa como el poder que act&#250;a sobre el modo en que las sociedades, los grupos y las personas se perciben a s&#237; mismas y a las dem&#225;s, se constituye en la piedra angular de las preocupaciones y aportaciones de Bourdieu. Lo simb&#243;lico no constituye entonces para &#233;l una dimensi&#243;n aislada o separada de la facticidad del mundo social, sino un principio generador y una fuerza productiva.[8]&lt;/p&gt; &lt;p&gt;En Am&#233;rica Latina las teor&#237;as dominantes sobre la cultura han significado la aceptaci&#243;n &#173;generalmente impl&#237;cita&#173; de las categor&#237;as binarias que han establecido las divisiones m&#225;s o menos consagradas que organizan el pensamiento sobre las sociedades: cambio-tradici&#243;n, desarrollo-subdesarrollo, cultura leg&#237;tima-cultura popular, premoderno-moderno, entre otras. Esta categorizaci&#243;n ha pesado no s&#243;lo en la formulaci&#243;n del pensamiento sobre la cultura, sino, en especial, en el paso de este pensamiento al espacio p&#250;blico y a la vida cotidiana. As&#237;, se ha vuelto &quot;sentido com&#250;n&quot; asumir que Latinoam&#233;rica es un espacio premoderno, en el que predomina lo popular (en un sentido peyorativo o folklorizante), subdesarrollado y, en t&#233;rminos generales, tradicional. Estas &quot;verdades&quot; han orientado las agendas de investigaci&#243;n en torno a la cultura latinoamericana y han obstaculizado el pensamiento propio acerca de las expresiones latinoamericanas de la modernidad, de la densidad de las culturas populares en lo que tienen de urbano y de moderno, y de manera central han dificultado romper con el imperativo de un desarrollo lineal que establece sus propios par&#225;metros desde la l&#243;gica metropolitana. El subdesarrollo se asume como &quot;dato&quot; dado y no problematizable.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Pensar la cultura y la sociedad con Bourdieu significa ante todo asumir una posici&#243;n reflexiva, cr&#237;tica y vigilante del propio pensamiento; en tal sentido, su contribuci&#243;n, pese a estar inscrita en los centros de producci&#243;n dominante, aporta los elementos para desacralizar los discursos consagrados y abre las condiciones para someter a un proceso de historizaci&#243;n el conjunto de conceptos y categor&#237;as, cuyo uso &quot;cient&#237;fico&quot; y, por consiguiente, &quot;no sospechoso&quot; configura el trabajo intelectual en este lado del globo.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Tal vez en el fondo, y esto es apenas una hip&#243;tesis, el gran impacto del trabajo de Bourdieu, entre las generaciones de acad&#233;micos &quot;j&#243;venes&quot; en el continente, encuentra su explicaci&#243;n en esa capacidad del soci&#243;logo-antrop&#243;logo-fil&#243;sofo-intelectual que fue Bourdieu, de aportar los insumos para la desmitificaci&#243;n, la desolemnizaci&#243;n y &amp;#161herej&#237;a!, se&#241;alar la importancia de sentar a las ciencias sociales en el banquillo de los interrogatorios. Curiosa paradoja, en tanto su trabajo denso, complejo, lejos del populismo cient&#237;fico, nunca fue escrito y discutido [9] en clave de divulgaci&#243;n; es decir, coloc&#243; siempre ante &#233;l a un interlocutor dispuesto a &quot;someterse&quot;, por una parte, al canon de un campo acad&#233;mico con sus rutinas y rituales y, por otra, al desaf&#237;o de un pensamiento complejo y nunca complaciente. Paradoja, porque a trav&#233;s del rigor y de la vigilancia extrema sobre sus supuestos y del esfuerzo &#173;a veces excesivo&#173; que demanda su discurso, Bourdieu supo convocar la creatividad, la innovaci&#243;n, la rebeld&#237;a y la cr&#237;tica. No fue su convocatoria la del &quot;profeta iluminado&quot; que invita a &quot;sus disc&#237;pulos&quot; a la destrucci&#243;n de un orden perverso y equivocado, sino el llamado de un inagotable trabajador de las ideas que manten&#237;a como premisa fundamental la sospecha y la duda.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Creo, en ese sentido, que una de sus propuestas clave es el desmontaje de lo que &#233;l llam&#243; &quot;las doxas&quot;, verdades irrefutables, instaladas en el sentido com&#250;n y nunca cuestionadas. El estudio de las doxas constituy&#243; la columna vertebral de su teor&#237;a de la pr&#225;ctica, de sus impugnaciones al neoliberalismo, de sus debate antropol&#243;gico acerca de los excluidos, de su exabrupto &quot;sobre la televisi&#243;n&quot;, de su indudable vocaci&#243;n de profesor, de sus salidas al espacio p&#250;blico para encontrarse con obreros en huelga, con escritores y artistas, con intelectuales y pol&#237;ticos.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Pensar la cultura con Bourdieu es hacer salir de su clandestinidad los estereotipos, los lugares comunes, es decir, las doxas, que condenan a la aceptaci&#243;n pasiva de una realidad que es &#173;aparentemente- inevitable.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Para Bourdieu, tanto el cambio social como la reproducci&#243;n est&#225;n inscritos como potencialidades en el mundo social, no son momentos o estados espec&#237;ficos; est&#225;n contenidos de manera virtual en la relaci&#243;n entre estructuras y pr&#225;cticas. Son consecuencia de luchas hist&#243;ricas. Y si la cultura es, entre otras cosas, un territorio de tensiones entre el cambio y la continuidad, el acercamiento de Bourdieu permite entender no s&#243;lo el momento reproductivo, sino el conflicto entre contendientes desnivelados en la lucha por la apropiaci&#243;n material y simb&#243;lica de distintos tipos de capital que se libra en los espacios pluridimensionales de posiciones que &#233;l denomin&#243; &quot;campos&quot;, una de las categor&#237;as m&#225;s &#250;tiles y potentes del arsenal conceptual del soci&#243;logo.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Lo relevante es que la visi&#243;n de Bourdieu permite pensar el cambio (y, por consiguiente, la continuidad) como algo interior al propio sistema y no como una fuerza que act&#250;a desde el exterior.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;As&#237;, la cultura, como dimensi&#243;n co-constitutiva de lo social, puede ser planteada como una relaci&#243;n entre lo instituido &#173;la cultura en estado objetivado&#173; y lo instituyente, es decir, las pr&#225;cticas sociales que comportan siempre una parte de indeterminaci&#243;n, ya que son el producto de luchas simb&#243;licas sometidas a variaciones de orden temporal (hist&#243;ricas) y al estado de relaciones de fuerza en un momento preciso.[10]&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Por ejemplo, en el &#225;mbito de la acci&#243;n pol&#237;tica, estas luchas hacen parte de las disputas por el &quot;poder de conservar o el mundo social conservando o transformando las categor&#237;as de percepci&#243;n del mundo&quot;.[11] Otra vez, lo que aqu&#237; est&#225; en juego son las categor&#237;as que tienen el poder de hacer existir el mundo social. &quot;Lo ind&#237;gena&quot;, &quot;la oposici&#243;n&quot;, &quot;las mujeres&quot; y &quot;las minor&#237;as&quot; son, desde este planteamiento, categor&#237;as socioculturales cuya construcci&#243;n y legitimidad detona luchas en el espacio social.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Y una pieza clave para completar el rompecabezas es lo que Bourdieu denomina &quot;estructuras de plausibilidad&quot;, que, como concepto, permite en el contexto del an&#225;lisis ubicar las condiciones de la lucha en cuanto condiciones objetivas que hacen posible la pr&#225;ctica o, en este caso, el triunfo &#173;precario e inestable&#173; de la legitimidad de unas ciertas categor&#237;as de nominaci&#243;n. Son estas &quot;estructuras de plausibilidad&quot; las que en los arraigos emp&#237;ricos permiten entender por qu&#233;, pese a una lucha tan larga, por ejemplo los ind&#237;genas mexicanos, &#233;stos no logran &quot;apropiarse&quot; de las categor&#237;as (formas, im&#225;genes, representaciones) a trav&#233;s de las cuales son percibidos, valorados, clasificados y permanecen atrapados en las definiciones exteriores y dominantes.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;El desmontaje de la eficacia simb&#243;lica mediante la cual se naturaliza el poder constituye la piedra angular de su plataforma intelectual; as&#237;, sus investigaciones sobre la ense&#241;anza, el campo intelectual, el campo religioso, la televisi&#243;n, el neoliberalismo o la miseria en el mundo son objetos que desde su especificidad est&#225;n s&#243;lidamente articulados por una misma preocupaci&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Y en el plano metodol&#243;gico su propuesta reposa sobre tres principios fundamentales: la reflexividad, el constructivismo y el pensamiento relacional.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;A Bourdieu le preocupaba el efecto que sobre el pensamiento ejerc&#237;a la institucionalizaci&#243;n del saber y de los procedimientos cient&#237;ficos, que se traduce en una transmisi&#243;n no problematizada de estos saberes y procedimientos disciplinarios, entendidos como competencias atemporales (no historizadas) que los agentes de un campo de saber (especialistas o p&#250;blicos) deben dominar, mucho m&#225;s en di&#225;logo con la propia disciplina que con las transformaciones de la sociedad. El &quot;oficio del soci&#243;logo&quot; es someter entonces a un proceso reflexivo la propia mirada (pensar el pensamiento con el que se piensa), en tanto el analista no est&#225; exento de las &quot;determinaciones&quot; de clase, de g&#233;nero y no puede escapar a su propio tiempo. La objetivaci&#243;n de estas condicionantes es para Bourdieu un ant&#237;doto contra el absolutismo cient&#237;fico que se oculta tras la fachada de una supuesta neutralidad y transparencia.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Bourdieu levant&#243; muchas de sus premisas metodol&#243;gicas contra aquellas perspectivas que entienden la realidad como un dato dado, como el resultado &quot;natural&quot; de un devenir lineal. Se esforz&#243; por transmitir el &quot;oficio&quot; colocando como n&#250;cleo de su metodolog&#237;a el constructivismo, proceso complejo de construcci&#243;n de la realidad que se articula a unas estructuras de plausibilidad que operan como marcos normativos producto de largos procesos de sedimentaci&#243;n hist&#243;rica de proyectos sociales que deben entenderse tambi&#233;n como formas y esquemas perceptivos. Asumir este presupuesto implica mantener en tensi&#243;n la fuerza actuante de estructuras objetivas con la capacidad (agencia) de los sujetos de relacionarse cr&#237;ticamente con esas estructuras y, por lo tanto, de transformar tanto la forma como la percepci&#243;n de esa realidad.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Interesado en las formaciones socioculturales (&#191;por qu&#233; las cosas llegan a ser lo que son?), Bourdieu se&#241;al&#243; que el an&#225;lisis debe partir expl&#237;citamente de una relaci&#243;n situada capaz de develar los procesos de configuraci&#243;n, constituci&#243;n e institucionalizaci&#243;n de estas formaciones. En particular relevante en el contexto actual, el an&#225;lisis relacional permite, por ejemplo, mantener la tensi&#243;n productiva entre lo global y lo local, lo masculino y lo femenino, en el an&#225;lisis de g&#233;nero; lo interior y lo exterior, no como categor&#237;as autocontenidas y suficientes, sino como dimensiones relacionales que adquieren sentido en una situaci&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Despu&#233;s de Bourdieu con Bourdieu: pensar la cultura (y la) pol&#237;tica[12]&lt;/p&gt; &lt;p&gt;En la medida en que el mejor homenaje a un pensador es discutir y probar la potencia de sus planteamientos, en esta &#250;ltima parte quisiera explorar algunos de los supuestos ya discutidos, en relaci&#243;n con el modo en que la plataforma construida por Bourdieu ha sido importante para construir una propuesta anal&#237;tica para pensar las relaciones entre cultura y pol&#237;tica.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;En las sociedades complejas, el principio de heterogeneidad no s&#243;lo apunta a la diversidad de grupos sociales, discursos y creencias orientadoras que dan forma a los procesos de secularizaci&#243;n,[13] sino a la multiplicidad de zonas de condensaci&#243;n de poderes, que coexisten y se articulan al poder del Estado, no necesariamente ni siempre de manera arm&#243;nica. Estas zonas se integran por diversas instituciones, organizaciones, grupos, o por una mezcla de &#233;stos, que elaboran sus propios discursos de orden, que a su vez engendran procesos de socializaci&#243;n secundaria que buscan configurar sujetos afines a esos discursos y legitimar un estado de cosas vigente o deseable, que puede o no favorecer el acuerdo con las aspiraciones, valores, ideolog&#237;as y acciones del Estado nacional.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Sin duda, M&#233;xico es una sociedad compleja, por m&#225;s que persistan dispositivos y representaciones tradicionales en algunas de sus &#225;reas. El llamado proceso de la transici&#243;n democr&#225;tica en el pa&#237;s puede ser le&#237;do como un signo de esta heterogeneidad en el que no s&#243;lo est&#225; presente la disputa por el proyecto de pa&#237;s, sino la lucha por la definici&#243;n de &#233;ste (Reguillo 1996).&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Desde tal perspectiva, asumir que las formas de percepci&#243;n, valoraci&#243;n y acci&#243;n en la esfera p&#250;blica se desprenden exclusivamente del Estado y de las instituciones legitimadas por el discurso dominante, no es s&#243;lo una reducci&#243;n, sino un error, ya que hoy compiten en y por el espacio p&#250;blico una diversidad de actores que rebasan los modos tradicionales de gesti&#243;n (partidos, sindicatos, cooperativas, etc&#233;tera) y de representaci&#243;n pol&#237;tica (diputados, senadores, funcionarios p&#250;blicos) que desbordan los espacios formales de la pol&#237;tica (municipio, estado, federaci&#243;n).&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Hay una emergencia de &quot;nuevos&quot; actores o una visibilizaci&#243;n creciente de algunos, tales como las organizaciones no gubernamentales, cuyos v&#237;nculos cada vez m&#225;s globales han obligado a una redefinici&#243;n del ejercicio del poder:[14] los medios de comunicaci&#243;n, que se constituyen como actores de peso completo en la configuraci&#243;n de representaciones sociales y le disputan, por ejemplo, a la escuela y a la familia el monopolio de la socializaci&#243;n; las fuerzas del mercado, que, aunque sea por afanes mercadot&#233;cnicos, se muestran favorables a los vientos democratizadores en la medida en que puedan garantizar la estabilidad social; los nuevos movimientos sociales aglutinados en torno a un conjunto de reivindicaciones vinculadas a las que Habermas (1989) denomina las &quot;gram&#225;ticas de la vida&quot;,[15] ninguno de ellos interesado, en lo aparente, en la toma directa del poder, pero que apuntan de manera contundente a las contradicciones del sistema y descolocan en sus manifestaciones p&#250;blicas la gesti&#243;n tradicional del poder.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Este panorama, de suyo complejo, indicar&#237;a que la cultura pol&#237;tica no puede centrarse en el dominio cognitivo y pr&#225;ctico de la pol&#237;tica formal en sus diferentes manifestaciones. Se tratar&#237;a, por el contrario, de aprehender las distintas mediacio nes que intervienen en la configuraci&#243;n de mapas cognitivos y afectivos que organizan para los actores sociales las representaciones y las acciones en la esfera p&#250;blica, bajo el supuesto, planteado por Gim&#233;nez (1987), de que la cultura engendra modelos &quot;de&quot; y modelos &quot;para&quot;, es decir, modelos de representaci&#243;n y acci&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;De acuerdo con el esquema propuesto por Pierre Bourdieu (1987), para trabajar los niveles de existencia de la cultura, se propone aqu&#237; &quot;descomponer&quot; la cultura pol&#237;tica en: cultura pol&#237;tica &quot;institucionalizada&quot;, cultura pol&#237;tica &quot;incorporada&quot; y cultura pol&#237;tica &quot;en movimiento&quot;. Una adecuaci&#243;n de este esquema se desarrolla en seguida:&lt;/p&gt; &lt;p&gt; a) Cultura pol&#237;tica institucionalizada: los dep&#243;sitos del saber-hacer. La cultura pol&#237;tica, individualmente pose&#237;da y socialmente compartida, es producto de una construcci&#243;n social e hist&#243;rica y en tal sentido es de modo necesario intersubjetiva, lo que significa que para constituirse, mantenerse o transformarse es indispensable un conjunto de condiciones que ratifiquen su validez, viabilidad y legitimidad. En este nivel esas condiciones se refieren a la dimensi&#243;n institucionalizada de la cultura pol&#237;tica que ser&#225; entendida aqu&#237; como el conjunto de normas, representaciones, valores y comportamientos socialmente dominantes en un momento hist&#243;rico y en una sociedad determinada.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;As&#237;, para &quot;normalizar&quot; el comportamiento ciudadano, seg&#250;n ciertos patrones leg&#237;timos, la sociedad genera (no sin conflicto) un saber que se institucionaliza para orientar a sus miembros; se trata de saberes tanto expl&#237;citos como impl&#237;citos que se convierten en esquemas orientadores de la acci&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;En estricto sentido, estar&#237;amos hablando mucho m&#225;s de &quot;civilidad&quot;, entendida como las normas que vienen desde arriba, que de cultura pol&#237;tica, la cual implica, como concepto, el trabajo activo del actor. Por razones de claridad, vale la pena se&#241;alar que la cultura pol&#237;tica no surge en el vac&#237;o; por el contrario, est&#225; anclada en las dimensiones objetivas y objetivables de la sociedad (el corporativismo que nos vuelve &quot;reales&quot; como ciudadanos; la resoluci&#243;n de conflictos por la v&#237;a violenta; el amiguismo; la menor o mayor importancia del voto, etc&#233;tera). La cultura pol&#237;tica se construye en largos procesos de sedimentaci&#243;n hist&#243;rica, que no anulan la emergencia ni la posibilidad de transformaci&#243;n, en la medida en que &#173;con base en un supuesto fenomenol&#243;gico&#173; una &quot;verdad&quot; funciona hasta aviso en sentido contrario.&lt;/p&gt; &lt;p&gt; b) Cultura pol&#237;tica incorporada. &#201;sta se entiende como el proceso activo de apropiaci&#243;n y (re)construcci&#243;n selectiva por parte del actor social del &quot;repertorio&quot; de normas, valores, representaciones, comportamientos y actitudes en relaci&#243;n con la esfera p&#250;blica. Es un proceso mediado de manera m&#250;ltiple, principalmente por el lugar social del actor en la estructura, por las dimensiones de g&#233;nero, de escolaridad, de ocupaci&#243;n, de edad, de religi&#243;n, de etnia, de preferencia sexual.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Existe (no flotando en el aire) un repertorio de saberes y procederes m&#225;s o menos legitimados y compartidos, fruto, en buena parte, de la construcci&#243;n simb&#243;lica del Estado nacional; sin embargo, ello no significa que &#233;stos sean homog&#233;neamente accesibles al conjunto de la sociedad; tampoco, que est&#233;n fijados de una vez y para siempre, en la medida en que la &quot;hegemon&#237;a&quot; requiere un trabajo de &quot;mantenimiento&quot; constante y no exento de conflicto, que demuestre su validez como alternativa plausible para el actor social.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La mayor condensaci&#243;n de la cultura pol&#237;tica se ubicar&#237;a en este nivel del esquema, ya que en esta incorporaci&#243;n o habitus en el planteamiento de Bourdieu, en t&#233;rminos conceptuales, se despliega la potencia de la identidad diferencial como organizadora de las percepciones, valoraciones y acciones en y sobre el mundo. Es aqu&#237; donde los saberes institucionalizados se enfrentan a su mayor desaf&#237;o: su plausibilidad para la experiencia cotidiana del actor, y donde, de regreso de la pr&#225;ctica, se reproducen o transforman las maneras de entender el mundo.&lt;/p&gt; &lt;p&gt; c) Cultura pol&#237;tica en movimiento. Para que esta incorporaci&#243;n se lleve a cabo, el actor necesita poner en pr&#225;ctica el valor, la norma o la representaci&#243;n, y obtener de la evidencia emp&#237;rica la validez de sus orientaciones. En otras palabras, es la pr&#225;ctica la dimensi&#243;n que permite, anal&#237;ticamente hablando, &quot;verificar&quot; la representaci&#243;n enunciada y la acci&#243;n operada.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&quot;No hay acci&#243;n social sin representaci&#243;n&quot;, es el principio que debe orientar la lectura de las pr&#225;cticas sociales, ya que ellas no se verifican en el vac&#237;o, en el sentido de que &quot;buscan&quot; estar objetivamente ajustadas a las estructuras que las engendran. Ello, de nueva cuenta, no supone una conciencia expl&#237;cita del actor, pero es a trav&#233;s de la pr&#225;ctica como la estructuraci&#243;n (o desestructuraci&#243;n) entre cultura institucionalizada y cultura incorporada se hace visible. Las pr&#225;cticas rebelan los distintos posicionamientos de las identidades sociales y el modo en que ellas negocian su existencia, en palabras de Garc&#237;a Canclini (1995), &quot;en el contexto de un terreno ya delimitado&quot;.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Sin embargo, uno de los pocos acuerdos entre los distintos planteamientos sociol&#243;gicos que hoy buscan entender y explicar el funcionamiento de la sociedad &quot;postindustrial&quot;, de la &quot;tardomodernidad&quot;, de la &quot;sobremodernidad&quot;, de la &quot;sociedad de la informaci&#243;n&quot; o de la &quot;posmodernidad&quot; (seg&#250;n los diferentes nombres y enfoques en debate), es el de la crisis de los llamados &quot;metadiscursos&quot;, que aqu&#237; podr&#237;amos denominar como &quot;crisis de las instituciones&quot;. Desde diferentes enfoques se coincide en que se presenta un desajuste, un desfase o, para decirlo con Giddens (1993), un desanclaje entre las pr&#225;cticas y las estructuras sociales objetivas.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Ello vuelve mucho m&#225;s urgente la lectura atenta de la acci&#243;n colectiva, ya que es ah&#237;, en el territorio de las pr&#225;cticas, donde, en interacci&#243;n con los sentidos objetivados, se est&#225;n gestando &quot;nuevas&quot; significaciones de la pol&#237;tica.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La propuesta es, entonces, que las indagaciones en torno a la cultura pol&#237;tica se desplacen de lo normativo, institucionalizado y del &quot;deber ser&quot; al terreno de lo incorporado y lo actuado, en busca de que el eje de lectura sea el mismo sujeto que, a partir de las m&#250;ltiples mediaciones que lo configuran como actor social, &quot;haga hablar&quot; a la institucionalidad.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;He intentado mostrar la potencia heur&#237;stica de la teor&#237;a de Bourdieu y las posibilidades de ponerlo en di&#225;logo con otros autores y corrientes de pensamiento, para construir una plataforma propia.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Ep&#237;logo: Bourdieu no ha muerto&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Cuando a trav&#233;s de un buscador de la Internet se teclean las palabras &quot;Pierre Bourdieu&quot;, en Google, por ejemplo, aparecen 38 500 referencias; en Altavista, 16 090, y 30 enlaces con otros sitios; Lycos reporta 30 261 sitios y en Yahoo se consignan 35 900 referencias. Hay p&#225;ginas en espa&#241;ol, en franc&#233;s, en ingl&#233;s, en alem&#225;n, en portugu&#233;s, y en otros muchos idiomas. Existen sitios completos que incorporan desde su biograf&#237;a hasta las rese&#241;as de su numerosa obra; hay otros que son t&#237;midos testimonios de estudiantes de peque&#241;as universidades (de todo el globo) que se manifiestan en torno a la muerte del pensador.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Los principales diarios del mundo reportaron su muerte y mantuvieron &quot;el tema&quot; en sus p&#225;ginas por lo menos los cinco d&#237;as inmediatos a su muerte. Y no se hicieron esperar los coloquios, los seminarios, las conferencias, para rendir acad&#233;mico homenaje a uno de los grandes del siglo xx.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;No es una cuesti&#243;n menor que un intelectual tenga tal poder de convocatoria y que su obra haya sido capaz de romper la &quot;veda&quot; que por la v&#237;a de los hechos decretan los medios de comunicaci&#243;n ante los cr&#237;ticos inc&#243;modos (o complicados).&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Quiz&#225; todo este fen&#243;meno del intelectual p&#250;blico que le declar&#243; la pelea a la simplicidad de los medios (especialmente la televisi&#243;n) encuentre algo de su explicaci&#243;n en que, pese a su complejidad, los temas de Bourdieu son&#8230; los temas de la vida.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Ah&#237; quedan sus obras para dar testimonio, pero la mejor muestra de su aventura intelectual la representa la propagaci&#243;n de sus ideas a lo largo y ancho del mundo, que deber&#225;n fructificar &#173;como &#233;l lo hubiera querido&#173; en m&#225;s profundos y mejores an&#225;lisis.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Bourdieu no ha muerto.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Notas&lt;/p&gt; &lt;p&gt;1. Discurso pronunciado el 22 de noviembre de 1997, con motivo del Premio Ernst Bloch, que le concedi&#243; el Instituto Ernst Bloch, en Ludwigshafen, Alemania. Publicado en New Left Review, n&#250;m. 227, enero-febrero, 1998, Londres. Traducido del ingl&#233;s por Clara In&#233;s Restrepo.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;2. M&#225;s all&#225; de estas met&#225;foras, lo que resulta relevante es que la prensa se ocupe de un &quot;acad&#233;mico&quot;; es decir, lo importante no es tanto que se le mire con una mezcla de admiraci&#243;n y terror, sino el hecho de que Bourdieu, pese a lo complejo de su aparato conceptual, haya trascendido las barreras de contenci&#243;n que la propia academia coloca en sus relaciones con la sociedad. Ser un intelectual p&#250;blico, como lo fue Bourdieu, no es haza&#241;a menor en el contexto del &#233;xito del pensamiento simple y prof&#233;tico.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;3. Un art moyen. Essai sur les usages sociaux de la photographie, Par&#237;s, Les Editions de Minuit, 1965.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;4. Distinction: a Social Critique of the Judgment of Taste, Cambridge, ma, Harvard University Press, 1984.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;5. &#191;Qu&#233; significa hablar? Econom&#237;a de los intercambios ling&#252;&#237;sticos, Madrid, Akal, 1999, p. 95.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;6. Ver la excelente cr&#237;tica que plantea a este respecto N&#233;stor Garc&#237;a Canclini en &quot;El malestar en los estudios culturales&quot;, Fractal, n&#250;m. 6, M&#233;xico, 1998.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;7. Ver &quot;La fuerza de la representaci&#243;n&quot;, en Bourdieu, &#191;Qu&#233; significa hablar? Econom&#237;a de los intercambios ling&#252;&#237;sticos.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;8. Quiz&#225;s uno de los trabajos en que este planteamiento queda sentado con m&#225;s fuerza es La domination masculine, Par&#237;s, Seuil, 1998.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;9. Una excepci&#243;n es La miseria del mundo (1993), obra que desata una intensa pol&#233;mica entre los acad&#233;micos, que lo acusan de un cierto populismo, pero que lo lanza a un debate, que ya no se detendr&#225;, en el espacio p&#250;blico.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;10. Esta discusi&#243;n est&#225; desarrollada en O poder simb&#243;lico, Lisboa, Difel, 1989.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;11. Sociolog&#237;a y cultura, M&#233;xico, colecci&#243;n Los Noventa, cnca-Grijalbo, 1990, p. 290.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;12. Esta discusi&#243;n ha sido ya desarrollada como parte de la propuesta conceptual para el dise&#241;o y an&#225;lisis de la I Encuesta Nacional de Juventud del gobierno federal. R. Reguillo, Cartograf&#237;a de la cultura pol&#237;tica de los j&#243;venes mexicanos, M&#233;xico, IMJ (en prensa).&lt;/p&gt; &lt;p&gt;13. Si bien comparto como formulaci&#243;n te&#243;rica y como planteamiento heur&#237;stico de gran potencia el principio planteado por Mart&#237;n Hopenhayn, a prop&#243;sito de la &quot;secularizaci&#243;n radical&quot;, en la sociedad contempor&#225;nea, en el plano del an&#225;lisis, es importante mantener en tensi&#243;n la existencia de grandes zonas sociales donde tal fen&#243;meno, el de la secularizaci&#243;n, es pr&#225;cticamente inexistente o muy d&#233;bil. Ver de M. Hopenhayn, Ni apocal&#237;pticos ni integrados. Aventuras de la modernidad en Am&#233;rica Latina, M&#233;xico, fce, 1995; &quot;Tribu y metr&#243;poli en la posmodernidad latinoamericana&quot;, en Roberto Follari y Rigoberto Lanz (comps.), Enfoques sobre posmodernidad en Am&#233;rica Latina, Caracas, editorial Sentido, 1998.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;14. Por ejemplo, el trabajo pol&#237;tico de algunas organizaciones dedicadas a la defensa del medio ambiente, centrado en el lema &quot;pensar globalmente, actuar localmente&quot;, cuyas acciones &quot;localizadas&quot; no s&#243;lo buscan un impacto mundial, sino que parten de ese contexto globalizado para darle visibilidad a las acciones locales y para establecer alianzas internacionalizadas.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;15. Por &quot;gram&#225;ticas de vida&quot;, el autor refiere las aspiraciones y proyectos vinculados a la cultura, cuyas demandas se articulan no a las reivindicaciones de clase o socioecon&#243;micas, sino a la diferencia cultural (sexual, &#233;tnica, religiosa) anclada en las dimensiones de la vida cotidiana y no interesada en la toma del poder. J. Habermas, Teor&#237;a de la acci&#243;n comunicativa. Proleg&#243;menos y estudios previos, Madrid, C&#225;tedra, 1989.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Bibliograf&#237;a&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Bourdieu, Pierre. Un art moyen. Essai sur les usages sociaux de la photographie. Par&#237;s: Les Editions de Minuit, 1965.&lt;/p&gt; &lt;hr class=&quot;spip&quot; /&gt; &lt;p&gt; Distinction: a Social Critique of the Judgement of Taste. Cambridge, ma: Harvard University Press, 1984.&lt;/p&gt; &lt;hr class=&quot;spip&quot; /&gt; &lt;p&gt; &quot;Estructuras, habitus y practices&quot;, en Gilberto Gim&#233;nez (comp.). La teor&#237;a y el an&#225;lisis de la cultura. Guadalajara: sep/Comecso/UdeG, 1987.&lt;/p&gt; &lt;hr class=&quot;spip&quot; /&gt; &lt;p&gt; O poder simb&#243;lico. Lisboa: Difel, 1989.&lt;/p&gt; &lt;hr class=&quot;spip&quot; /&gt; &lt;p&gt; Sociolog&#237;a y cultura. M&#233;xico: cnca/Grijalbo, colecci&#243;n Los Noventa, 1990.&lt;/p&gt; &lt;hr class=&quot;spip&quot; /&gt; &lt;p&gt; La mis&#233;re du monde. Par&#237;s: Editions du Seuil, 1993.&lt;/p&gt; &lt;hr class=&quot;spip&quot; /&gt; &lt;p&gt; La domination masculine. Par&#237;s: Editions du Seuil, 1998.&lt;/p&gt; &lt;hr class=&quot;spip&quot; /&gt; &lt;p&gt; &#191;Qu&#233; significa hablar? Econom&#237;a de los intercambios ling&#252;&#237;sticos. Madrid: Akal, 1999.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Garc&#237;a Canclini, N&#233;stor. &quot;El malestar en los estudios culturales&quot;, Fractal, n&#250;m. 6, M&#233;xico, 1998.&lt;/p&gt; &lt;hr class=&quot;spip&quot; /&gt; &lt;p&gt; Consumidores y ciudadanos. Conflictos multiculturales de la globalizaci&#243;n. M&#233;xico: Grijalbo, 1995.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Giddens, Anthony. Consecuencias de la modernidad. Madrid: Alianza Universidad, 1993.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Gim&#233;nez, Gilberto. &quot;La problem&#225;tica de la cultura en las ciencias sociales&quot;, en Gilberto Jim&#233;nez (comp.). La teor&#237;a y el an&#225;lisis de la cultura. Guadalajara: sep/Comecso/UdeG, 1987.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Habermas, J&#252;rgen. Teor&#237;a de la acci&#243;n comunicativa. Proleg&#243;menos y estudios previos. Madrid: C&#225;tedra, 1989.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Hopenhayn, Mart&#237;n. &quot;Tribu y metr&#243;poli en la posmodernidad latinoamericana&quot;, en Roberto Follari y Rigoberto Lanz (comps.). Enfoques sobre posmodernidad en Am&#233;rica Latina. Caracas: Editorial Sentido, 1998.&lt;/p&gt; &lt;hr class=&quot;spip&quot; /&gt; &lt;p&gt; Ni apocal&#237;pticos ni integrados. Aventuras de la modernidad en Am&#233;rica Latina. M&#233;xico: fce, 1995.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Reguillo, Rossana (en prensa) Cartograf&#237;a de la cultura pol&#237;tica de los j&#243;venes mexicanos. M&#233;xico: imj.&lt;/p&gt; &lt;hr class=&quot;spip&quot; /&gt; &lt;p&gt; La construcci&#243;n simb&#243;lica de la ciudad. Sociedad, desastre, comunicaci&#243;n. Guadalajara: iteso/Universidad Iberoamericana, 1996.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>Innovaci&#243;n en la cultura. Una aproximaci&#243;n cr&#237;tica a la genealog&#237;a y usos del concepto.</title>
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		<dc:creator>Redacci&#243;n</dc:creator>


		<dc:subject>cultura libre</dc:subject>

		<description>El concepto de innovaci&#243;n ha traspasado todas las fronteras disciplinares para ser la br&#250;jula del nuevo capitalismo del conocimiento. Nacido en su acepci&#243;n moderna de las entra&#241;as de la producci&#243;n industrial con el fin de entender y promover nuevos ciclos econ&#243;micos (Schumpeter), es ahora requerido como el principio y fin de todo &#225;mbito social que se quiera competitivo. En este triunfo, reside sin duda la proclamaci&#243;n de la innovaci&#243;n como la clave del &#233;xito en una econom&#237;a globalizada. Este libro &lt;a href='http://www.redinterlocal.org/Innovacion-en-la-cultura-Una' class='spip_in pts_suite'&gt; (leer m&#225;s&#8230;)&lt;/a&gt;


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		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;El concepto de innovaci&#243;n ha traspasado todas las fronteras disciplinares para ser la br&#250;jula del nuevo capitalismo del conocimiento. Nacido en su acepci&#243;n moderna de las entra&#241;as de la producci&#243;n industrial con el fin de entender y promover nuevos ciclos econ&#243;micos (Schumpeter), es ahora requerido como el principio y fin de todo &#225;mbito social que se quiera competitivo. En este triunfo, reside sin duda la proclamaci&#243;n de la innovaci&#243;n como la clave del &#233;xito en una econom&#237;a globalizada. Este libro descompone, con precisi&#243;n m&#233;dica, la &quot;traducci&#243;n a la cultura&quot; de este t&#233;rmino econ&#243;mico. La historia de las vanguardias, la teor&#237;a econ&#243;mica, nociones como arte, creatividad o cooperaci&#243;n, las pol&#237;ticas culturales (siempre destinadas a producir crecimiento econ&#243;mico &quot;por medios culturales&quot;) y mucho m&#225;s se dan cita en esta investigaci&#243;n que apunta sobre uno de los principales debates acerca del futuro tanto de las formas capitalistas, como de lo que propiamente llamamos cultura. El prop&#243;sito &#250;ltimo es comparar los distintos m&#233;todos de &quot;poner a producir&quot; la cultura, con el fin de optar por aqu&#233;l que, sin olvidar los viejos valores asociados a la misma, permita emancipar la innovaci&#243;n de las formas de apropiaci&#243;n a las que ahora se ve sometida.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;YProductions es una productora cultural que realiza labores de producci&#243;n, investigaci&#243;n y formaci&#243;n desde el a&#241;o 2003. A partir del presupuesto de que la cultura es un espacio de producci&#243;n de conocimiento, YP se presenta como una plataforma que investiga sobre cultura desde el propio trabajo cultural. Las lineas del trabajo desarrolladas hasta ahora comprenden: la econom&#237;a pol&#237;tica de la cultura, el trabajo en las industrias creativas, la investigaci&#243;n, la cr&#237;tica cultural y las pol&#237;ticas p&#250;blicas dirigidas sobre estos &#225;mbitos.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Descargar libro en &lt;a href='http://www.traficantes.net/index.php/trafis/editorial/catalogo/coleccion_mapas/innovacion_en_la_cultura_una_aproximacion_critica_a_la_genealogia_y_usos_del_concepto' class='spip_out'&gt;Traficantes de sue&#241;os&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>El silencio en el capitalismo cultural</title>
		<link>http://www.redinterlocal.org/El-silencio-en-el-capitalismo</link>
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		<dc:creator>Jos&#233; Ram&#243;n Insa Alba</dc:creator>



		<description>La cultura es la conciencia c&#237;vica del nuevo capitalismo. Entendida como el conjunto de valores y expresiones art&#237;sticas (individuales y colectivas) que una sociedad produce en un contexto hist&#243;rico determinado, en la actualidad se presenta ante los ciudadanos como una inmensa caja de resonancia emocional que permite el impulso y control de las sociedades modernas. Los fen&#243;menos culturales -acontecimiento general (espect&#225;culos de masas) o reflexiones intimistas (rearme de la subjetividad)- son &lt;a href='http://www.redinterlocal.org/El-silencio-en-el-capitalismo' class='spip_in pts_suite'&gt; (leer m&#225;s&#8230;)&lt;/a&gt;


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&lt;a href="http://www.redinterlocal.org/Materiales" rel="directory"&gt;Materiales&lt;/a&gt;


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 <content:encoded>&lt;img src=&quot;http://www.redinterlocal.org/local/cache-vignettes/L150xH133/arton845-5e37d.jpg&quot; alt=&quot;&quot; align=&quot;right&quot; width='150' height='133' class='spip_logos' style='height:133px;width:150px;' /&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;La cultura es la conciencia c&#237;vica del nuevo capitalismo. Entendida como el conjunto de valores y expresiones art&#237;sticas (individuales y colectivas) que una sociedad produce en un contexto hist&#243;rico determinado, en la actualidad se presenta ante los ciudadanos como una inmensa caja de resonancia emocional que permite el impulso y control de las sociedades modernas. Los fen&#243;menos culturales -acontecimiento general (espect&#225;culos de masas) o reflexiones intimistas (rearme de la subjetividad)- son mercanc&#237;as intangibles que intercambiamos a diario en la esfera p&#250;blica (y privada). El espacio de socializaci&#243;n -denominador com&#250;n- viene regido, al menos desde la II Guerra Mundial y en los pa&#237;ses avanzados, por par&#225;metros que facilitan o impiden, seg&#250;n sea el caso, la aplicaci&#243;n de pol&#237;ticas concretas.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Analizada la realidad bajo este prisma, la cultura -y por extensi&#243;n la inquietante maquinaria que la produce- ser&#237;a el escenario, con su complejo decorado, donde se representar&#237;a la ficci&#243;n de la pol&#237;tica democr&#225;tica. La Constituci&#243;n pol&#237;tica, ley fundamental de organizaci&#243;n del Estado, ser&#237;a el reflejo jur&#237;dico del tejido cultural de la comunidad. As&#237;, la sociedad proyectar&#237;a su estado de &#225;nimo, aspiraciones y necesidades, en una norma de rango superior vinculante. S&#243;lo tomando en consideraci&#243;n niveles de permisividad &#233;tica (y cultural) se puede fijar el grado de preparaci&#243;n de una sociedad para cambios concretos. Los estudios de mercado, la sociolog&#237;a al servicio del poder, actuar&#237;an de term&#243;metro midiendo las posibilidades de involuci&#243;n o evoluci&#243;n social. Desarrollo cultural y &#233;tica personal se han fundido en el crisol de la modernidad.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Pese a la aparente diversidad, pese a la extendida idea progresista de multiculturalidad, vivimos malos tiempos para cualquier expresi&#243;n que no cumpla su funci&#243;n natural de cohesi&#243;n. La producci&#243;n industrial de eventos (libros convertidos en best sellers, producciones cinematogr&#225;ficas, celebradas exposiciones, m&#250;sica que invade -por su inevitable presencia- la sensibilidad com&#250;n o cualquier otra actividad de orden socio-cultural) impide manifestaciones contrarias a las asumidas por la mayor&#237;a. En el plano individual, la integraci&#243;n de marcas de estilo ajenas (creadas por los thinks tanks e impulsadas por la mercadotecnia) permite la armonizaci&#243;n del relato p&#250;blico y el privado. La imaginaci&#243;n -secuestrada por la burgues&#237;a desde el siglo XIX y aniquilada con la irrupci&#243;n de la cultura de masas- ha sido privatizada. Sentimos el mismo escalofr&#237;o (con parecida intensidad) en la misma p&#225;gina y en la misma escena; so&#241;amos id&#233;nticos espacios de libertad (mitos recurrentes del capitalismo) y escuchamos simila-res bandas sonoras de nuestras vidas. La supuesta democratizaci&#243;n de las emociones -m&#225;s personas comparten lo mismo- esconde bajo su manto de igualdad la destrucci&#243;n de la inteligencia cr&#237;tica.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Gracias a este luminoso meeting point, extra&#241;amente parecido, nuestro comportamiento privado apuntala la tendencia p&#250;blica dominante. Olvidarse de la cultura (y del entretenimiento) para poder sobrevivir ser&#237;a una soluci&#243;n. Pero esto equivaldr&#237;a a escaparse del &quot;yo&quot; y rechazar la importancia de la imaginaci&#243;n (impuesta) a la hora de examinar el mundo. Una cuesti&#243;n que, desde la invenci&#243;n de la exaltada subjetividad, el cartesiano cogito ergo sum, resulta compleja. Las trampas son muchas y las defensas conceptuales, frente a la invasi&#243;n cotidiana, escasas.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Superada una primera fase de mercantilizaci&#243;n -era necesario crear instrumentos de consumo sofisticado y masivo para poblaciones cada vez m&#225;s amplias y formadas-, la industria se presenta ya, sin m&#225;scara, como productora y difusora de sensaciones culturales perpetuas y ef&#237;meras al tiempo. El material producido -poco importa la actividad en s&#237;- ha pasado a una segunda esfera, siendo la excitaci&#243;n provocada su principal objetivo.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;En esta desestructurada atm&#243;sfera sensorial reinan los valores sobre las ideas. Barack Obama -adalid de la modernidad y el mestizaje- ser&#237;a el actor principal del modelo narrativo, mientras que Sarkozy y Rodr&#237;guez Zapatero aparecer&#237;an en el elenco como intr&#233;pidos meritorios. El entretenimiento, elemento central de la distracci&#243;n, ha sido aceptado como patr&#243;n de cambio en estructuras sociales en permanente mutaci&#243;n. Las din&#225;micas redes sociales, la mirada poli&#233;drica, la normalizaci&#243;n de la transgresi&#243;n, el nomadismo low cost y el intercambio consumista de subjetividad -dando primac&#237;a a la interpretaci&#243;n sensible frente al juicio argumentado- necesitan movimientos constantes en el decorado: el aburrimiento -la audiencia decae- es sin&#243;nimo de muerte. La rapidez con que var&#237;an dichas redes y el exhibicionismo de que hacen gala blogs y dem&#225;s expresiones individualistas han provocado la supresi&#243;n de las fronteras que separaban -antes de la aceleraci&#243;n de los a&#241;os ochenta- la cultura de las &#233;lites (voz hegem&#243;nica) de la cultura de masas (voz subalterna). Ya no son necesarias las denostadas categor&#237;as (de clase). En un presente infinito, sin Historia, cargado de repercusiones psicol&#243;gicas desconocidas, las distinciones basadas en la preeminencia de la calidad resultan in&#250;tiles. El capital simb&#243;lico cultural, antiguo nexo de uni&#243;n de la inteligentzia, ha desaparecido del mercado.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La democracia medi&#225;tica, una &quot;democracia de superficie&quot; refrendada cada cuatro a&#241;os, var&#237;a sin tregua. En su metamorfosis pierde parcelas de verosimilitud -ficci&#243;n y realidad se mezclan- hasta alcanzar el nivel m&#225;ximo permitido: la globalizaci&#243;n de la miseria real y moral. Recu&#233;rdese, a modo de ejemplo, que los recitales de los Tres Tenores fueron concebidos con el fin de &quot;popularizar&quot; la &#243;pera; la muerte de Diana de Gales caus&#243; una conmoci&#243;n mundial; el actual presidente de la Rep&#250;blica Francesa anunci&#243; su amor dej&#225;ndose fotografiar en un territorio irreal, Eurodisney; y Bel&#233;n Esteban, debido a su personalidad y descaro, se ha convertido en altavoz de un renacido patio de vecindad.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Cualidades espec&#237;ficas al margen, los personajes mencionados -la persona ha sucumbido ante la proyecci&#243;n de la imagen- han interpretado todos, en alg&#250;n momento de su performance, el mismo papel.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La escena pol&#237;tica, encerrada en los l&#237;mites fijados por la cultura y sus expresiones, aprisionada por incesantes propuestas novedosas, por triples saltos mortales sin riesgo, se ha convertido en un grandilocuente (e incre&#237;ble) plat&#243; de televisi&#243;n. Un para&#237;so artificial, originales escenograf&#237;as m&#243;viles, luces indirectas, sensaci&#243;n de calidez, placer inmediato, creado a la medida de los l&#237;deres de opini&#243;n y concebido para que los representantes p&#250;blicos (con independencia de su procedencia) interpreten, seg&#250;n las circunstancias, un melodrama en cuyo texto no cabe la sorpresa.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La imaginaci&#243;n, vertebrada por los grupos de presi&#243;n e inter&#233;s, prima sobre cualquier otra cualidad del ser humano. Esta imaginaci&#243;n articulada, sometida, regula el tr&#225;fico de informaci&#243;n impidiendo la aparici&#243;n de un pensamiento alternativo. Cuando uno cree que lo que siente e imagina es suyo, propio, indisociable de su verdadera y consciente identidad, lo otro, por impensable, desaparece. El vac&#237;o, fuente donde beb&#237;an los hist&#243;ricos procesos revolucionarios, ha sido llenado con ruido y megabites; las grietas del sistema-mundo, fisuras en el orden material, selladas con silicona transparente. El silencio -la ausencia de actividad- no existe. La soledad, columna imprescindible de la reflexi&#243;n, es contraria al impulso del capitalismo cultural. Edward Said se preguntaba, en Representaciones del intelectual, qu&#233; rumbo tomar&#237;a una sociedad que hubiera perdido el sentido cr&#237;tico. Ahora lo intuimos.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Publicado en El Pais Lunes 28 de diciembre de 2009&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Manuel Fern&#225;ndez-Cuesta es director-editor de Ediciones Pen&#237;nsula (Grup 62).&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>Seminario Internacional de Cultura y Desarrollo</title>
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		<dc:creator>Redacci&#243;n</dc:creator>



		<description>El Seminario Internacional &quot;Cultura y Desarrollo&quot;, celebrado en Girona los d&#237;as 4 al 6 de mayo de 2010, ha reunido a Estados miembros de la Uni&#243;n Europea, a delegados de la Comisi&#243;n Europea y del nivel ministerial de pa&#237;ses socios de la Uni&#243;n Europea en la cooperaci&#243;n al desarrollo, adem&#225;s de expertos y agentes de la sociedad civil provenientes de 50 pa&#237;ses del mundo, y representantes de pr&#225;cticamente todas las Organizaciones internacionales y Agencias especializadas de las Naciones Unidas &lt;a href='http://www.redinterlocal.org/Seminario-Internacional-de-Cultura' class='spip_in pts_suite'&gt; (leer m&#225;s&#8230;)&lt;/a&gt;


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		</description>


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		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;El Seminario Internacional &quot;Cultura y Desarrollo&quot;, celebrado en Girona los d&#237;as 4 al 6 de mayo de 2010, ha reunido a Estados miembros de la Uni&#243;n Europea, a delegados de la Comisi&#243;n Europea y del nivel ministerial de pa&#237;ses socios de la Uni&#243;n Europea en la cooperaci&#243;n al desarrollo, adem&#225;s de expertos y agentes de la sociedad civil provenientes de 50 pa&#237;ses del mundo, y representantes de pr&#225;cticamente todas las Organizaciones internacionales y Agencias especializadas de las Naciones Unidas involucradas en el apoyo al sector cultural.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Descargar conclusiones en anexo&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>Encuentros &#8220;ALCULTUR Zaragoza 2010&#8221;</title>
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		<dc:creator>Jos&#233; Ram&#243;n Insa Alba</dc:creator>


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		<description>Los Encuentros &#8220;ALCULTUR Zaragoza 2010&#8221; se celebrar&#225;n en Zaragoza del 19 al 22 de mayo, 2010. &lt;br /&gt;Los Encuentros &#8220;ALCULTUR&#8221; 2010, este a&#241;o, por primera vez, se celebran en Espa&#241;a; y Zaragoza toma el testigo de la convocatoria. El &#193;rea de Cultura del Ayuntamiento de Zaragoza asume su organizaci&#243;n en estrecha colaboraci&#243;n con Cultideias, empresa portuguesa responsable de la organizaci&#243;n de los cinco Encontros, celebrados en Portugal. &lt;br /&gt;Estos encuentros, que nacieron en la ciudad portuguesa de Portalegre, y &lt;a href='http://www.redinterlocal.org/Encuentros-ALCULTUR-Zaragoza-2010' class='spip_in pts_suite'&gt; (leer m&#225;s&#8230;)&lt;/a&gt;


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		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Los Encuentros &#8220;ALCULTUR Zaragoza 2010&#8221; se celebrar&#225;n en Zaragoza del 19 al 22 de mayo, 2010.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Los Encuentros &#8220;ALCULTUR&#8221; 2010, este a&#241;o, por primera vez, se celebran en Espa&#241;a; y Zaragoza toma el testigo de la convocatoria. El &#193;rea de Cultura del Ayuntamiento de Zaragoza asume su organizaci&#243;n en estrecha colaboraci&#243;n con Cultideias, empresa portuguesa responsable de la organizaci&#243;n de los cinco Encontros, celebrados en Portugal.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Estos encuentros, que nacieron en la ciudad portuguesa de Portalegre, y en los que el Ayuntamiento de Zaragoza siempre ha estado presente, abordan su sexta edici&#243;n. Las cinco anteriores se han celebrado en territorio luso; y en 2010 se traspasan fronteras y vienen a Zaragoza para debatir sobre: &#8220;Desarrollo cultural transfronterizo: movilidad territorial y redes para la cooperaci&#243;n&#8221;.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Integran adem&#225;s otras actividades complementarias, pero no menos importantes:&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;img src=&quot;http://www.redinterlocal.org/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; El I Encuentro Ib&#233;rico de Directores y Programadores de Teatro &lt;br /&gt;&lt;img src=&quot;http://www.redinterlocal.org/local/cache-vignettes/L8xH11/puce-32883.gif&quot; width='8' height='11' class='puce' alt=&quot;-&quot; style='height:11px;width:8px;' /&gt; Una Reuni&#243;n Internacional de Redes de Danza.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Un evento de especial trascendencia que servir&#225; como referencia b&#225;sica para entablar relaciones de colaboraci&#243;n abierta y activa entre nuestros dos pa&#237;ses.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>Armonizaci&#243;n, decrecimiento, transgenizaci&#243;n</title>
		<link>http://www.redinterlocal.org/Armonizacion-decrecimiento</link>
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		<dc:date>2010-05-07T07:24:06Z</dc:date>
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		<dc:creator>Jos&#233; Ram&#243;n Insa Alba</dc:creator>



		<description>Cuatro razones que introducen los tres conceptos para pensar las pol&#237;ticas publicas de la cultura contempor&#225;nea &lt;br /&gt;[#1] La cultura es la interferencia y la influencia en el campo intelectual del ser humano. [#2] Uno de los principales fundamentos de la cultura es crear proyectos de pensamiento [#3] La cultura no se limita al suministro cautelar de espect&#225;culos [#4] La cultura no es neutra ni incompetente en la conformaci&#243;n de las sociedades. &lt;br /&gt;Y unas m&#237;nimas anotaciones sobre los conceptos: &lt;a href='http://www.redinterlocal.org/Armonizacion-decrecimiento' class='spip_in pts_suite'&gt; (leer m&#225;s&#8230;)&lt;/a&gt;


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 <content:encoded>&lt;img src=&quot;http://www.redinterlocal.org/local/cache-vignettes/L150xH112/arton842-cc521.jpg&quot; alt=&quot;&quot; align=&quot;right&quot; width='150' height='112' class='spip_logos' style='height:112px;width:150px;' /&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Cuatro razones que introducen los tres conceptos para pensar las pol&#237;ticas publicas de la cultura contempor&#225;nea&lt;/p&gt; &lt;p&gt;[#1] La cultura es la interferencia y la influencia en el campo intelectual del ser humano.
[#2] Uno de los principales fundamentos de la cultura es crear proyectos de pensamiento
[#3] La cultura no se limita al suministro cautelar de espect&#225;culos
[#4] La cultura no es neutra ni incompetente en la conformaci&#243;n de las sociedades.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Y unas m&#237;nimas anotaciones sobre los conceptos:&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;strong&gt;Armonizaci&#243;n&lt;/strong&gt;.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Es necesario redirigir nuestros discursos y nuestro planteamientos hacia un aut&#233;ntico ejercicio de armonizaci&#243;n entre el discurso econ&#243;mico y el social. La cultura hoy esta valorada casi exclusivamente por su influencia en el desarrollo econ&#243;mico (&#191;deus ex machina?) y en la creaci&#243;n de empleo. Pero debemos hacer un an&#225;lisis bien certero sobre el asunto y comprender qu&#233; tipos de empleo crea y d&#243;nde (es decir, qu&#233; sectores son los que realmente enriquece)&lt;/p&gt; &lt;p&gt;No quiero decir que no sea necesario hacer una lectura econ&#243;mica, lo que mantengo es que debe existir un equilibrio critico y comprender que la cultura no debe depender de la econom&#237;a como excusa para su desarrollo.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;El paradigma del consumidor sigue estando por encima del ciudadano. Y bajo este paradigma es como se est&#225;n generando las pol&#237;ticas de cultura tambi&#233;n en los entornos locales.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;No es tolerable que el desarrollo se mida exclusivamente desde el prisma econ&#243;mico.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;En realidad no existe ning&#250;n problema en que la cultura se relacione con la econom&#237;a, ninguno. El problema es que la confianza ciega en el mercado como &#250;nico regulador de la sociedad nos condena a colocar el beneficio en el eje del ordenamiento de la cultura. Hay que alcanzar una l&#243;gica de la convergencia.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;strong&gt;Decrecimiento&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La l&#243;gica de la superabundancia que caracteriza a la era moderna asalta tambi&#233;n al concepto que tenemos de cultura, a la idea de progreso cultural y la introduce en el culto al crecimiento permanente. Un argumento m&#225;s a favor del decrecimiento. El consumo de cultura, de lo que hoy pensamos que es cultura, no hace una humanidad culta sino consumista.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Elogio de las &#8220;culturas t&#237;midas&#8221; como paradigma de desarrollo. Las peque&#241;as manifestaciones como soporte, como motor continuo. Las culturas renovables frente a las culturas explosivas. Flujos, conexiones e intercambios. Debemos tomar conciencia de los limites de nuestras &#8220;culturas f&#243;siles&#8221;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Como factor de sostenimiento. &#8220;&#8230;para que una comunidad goce de un bienestar sostenible debe ejercer su derecho a la autonom&#237;a cultural y a dise&#241;ar las prioridades para sus practicas expresivas y creativas, sean esta p&#250;blicas o privadas, individuales o colectivas. En este sentido, podemos definir a una colectividad humana como sustentable mientras sea capaz de desarrollar en sus propios t&#233;rminos un entorno cultural que le permita identificarse, utilizar c&#243;digos comunes de estructuraci&#243;n simb&#243;lica y producir aut&#243;nomamente nuevos lenguajes&#8230;&#8221; (Proyecto ICSI. Informe sobre Cultura y Sustentabilidad en Iberoam&#233;rica. &lt;a href='http://www.oei.es/icsi/' class='spip_out' rel='nofollow'&gt;http://www.oei.es/icsi/&lt;/a&gt;)&lt;/p&gt; &lt;p&gt;No me interesa tanto cu&#225;ntos ciudadanos van a un concierto sino cu&#225;ntos ciudadanos quieren tocar la flauta. Esa es la diferencia radical que creo debemos entender a la hora de planificar las pol&#237;ticas culturales.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Es necesario abandonar la cultura como campo especulativo&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;strong&gt;Transgenizaci&#243;n&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La transgenizaci&#243;n de la cultura viene dada por la postura dominante de las grandes industrias que fuerzan a una comercializaci&#243;n competitiva cerrado las ideas y las expresiones culturales y acot&#225;ndolas a un entorno de rentabilidad.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Son tiempos en que cultura transg&#233;nica, esta compuesta 'clones' a la medida, sin personalidad, sin ideas propias, homogeneizados. Con ingenier&#237;a financiera se les han suprimido los genes conflictivos, como el gen cr&#237;tico, el de la conciencia, y los han modificado por genes pragm&#225;ticos&#8230; y al igual que las semillas han de producir pensamiento propio y son instrumento del poder econ&#243;mico. Reproducen los valores preexistentes y han dejado de tener conexi&#243;n con el mundo social.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Por ello es sospechoso que hace unos a&#241;os se hablara de la cultura como algo subversivo y que ahora sea la cultura lo que va a permitir avanzar a las ciudades.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;No ser&#237;a bueno comenzar a o&#237;r hablar de transgenizaci&#243;n de la cultura.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>Apropiaci&#243;n art&#237;stica</title>
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		<dc:date>2010-04-28T06:43:00Z</dc:date>
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		<description>Descripci&#243;n: Este proyecto permitir&#225; que diversos personas y colectivos multidisciplinares del campo del arte y fuera de &#233;l, trabajaremos en espacios de reflexi&#243;n y experimentaci&#243;n en forma colaborativa y relacional sobre los fen&#243;menos y las transformaciones socioculturales que caracterizan la condici&#243;n estetica de la ciudad de Armenia. Donde est&#233;n involucrados estudiantes de arquitectura, gestores, historiadores, artistas, curadores, cr&#237;ticos, coleccionistas, artesanos, investigadores/as, l&#237;deres &lt;a href='http://www.redinterlocal.org/Apropiacion-artistica' class='spip_in pts_suite'&gt; (leer m&#225;s&#8230;)&lt;/a&gt;


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&lt;a href="http://www.redinterlocal.org/Bloc-de-notas" rel="directory"&gt;Bloc de notas&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;img src=&quot;http://www.redinterlocal.org/local/cache-vignettes/L150xH63/arton841-80eec.jpg&quot; alt=&quot;&quot; align=&quot;right&quot; width='150' height='63' class='spip_logos' style='height:63px;width:150px;' /&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Descripci&#243;n: Este proyecto permitir&#225; que diversos personas y colectivos multidisciplinares del campo del arte y fuera de &#233;l, trabajaremos en espacios de reflexi&#243;n y experimentaci&#243;n en forma colaborativa y relacional sobre los fen&#243;menos y las transformaciones socioculturales que caracterizan la condici&#243;n estetica de la ciudad de Armenia. Donde est&#233;n involucrados estudiantes de arquitectura, gestores, historiadores, artistas, curadores, cr&#237;ticos, coleccionistas, artesanos, investigadores/as, l&#237;deres comunitarios, estudiantes universitarios, profesores de arte que por inter&#233;s o por vocaci&#243;n se muestren sensibles al abordaje de una ciudad imaginada, invisible, fragmentada, po&#233;tica, olvidada, y marginal. Se busca hacer &#233;nfasis en las practicas artisticas y culturales del adentro y del afuera del campo de las artes, integrar las artes en la vida comunitaria; agenciar la constituci&#243;n del campo art&#237;stico en la localidad. Esta iniciativa contribuye al estudio, conservaci&#243;n, desarrollo y divulgaci&#243;n del patrimonio cultural, principalmente de las est&#233;ticas gen&#233;ricas de la contracultura y la construcci&#243;n de nuevas identidades ciudadanas y sus diferentes tipos de paisajes urbanos. Estos cambios requieren de un constante estudio para interpretar su impacto en la mentalidad de los habitantes y en la sensibilidad de los artistas, los intelectuales y las instituciones culturales para la generaci&#243;n de una cultura de paz y de convivencia, El campo del arte, aunque act&#250;a como un Mediador de representaciones simb&#243;licas no deja de hacer su propia historia. Una historia que trae Vientos de apertura hacia nuevas propuestas pl&#225;sticas; un florecimiento de las artes y de la producci&#243;n art&#237;stica local que tiene como referencia los estudios profesionales en las artes y el cambio de estatus social que, a su vez, esta teniendo la disciplina art&#237;stica en la regi&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Recorrer, imaginar, narrar, son algunos de los procedimientos que se&#241;alan la Apropiaci&#243;n Artistica de la ciudad desde sus diferentes tipos de percepci&#243;n a partir de Cartograf&#237;as urbanas para reconocer e identificar c&#243;mo es el campo del arte en la localidad, como sus habitante, recrean su apropiaci&#243;n ciudadana.. Inspirado en Cartograf&#237;as urbanas y recorridos de apreciaci&#243;n est&#233;tica en un programa formaci&#243;n sociocultural que convierta en objeto de an&#225;lisis las pr&#225;cticas de apropiaci&#243;n ciudadana y las est&#233;ticas populares. El Programa Laboratorio de investigaci&#243;n y creaci&#243;n en el &#225;rea de artes visuales Vida=Arte, Apropiaci&#243;n Art&#237;stica. investiga, documenta, interpreta, visualiza y socializa los patrimonios tangibles e intangibles indagados en el collage, ensambles, ambientes, acciones y apropiaci&#243;n de conceptos, presentes en lugares emergentes y ubicados en zonas ocultas e invisibles de la ciudad ; una mirada a la informalidad de los graffitis, dise&#241;os urbanos decorativos, m&#250;sica y modas juveniles, fiestas populares, fachadas, tarjetas postales y cuerpos del espect&#225;culo citadino como performancias, estatuas vivas ,mimos, zanqueros , tragafuegos y malabaristas ,rebuscadores etc. adem&#225;s de los objetos de las sub-culturas juveniles, tales como comics, m&#250;sicas de rock, metal, rap y hip-hop, videos caseros y profesionales, letreros comerciales, pastiches urbanos, decorados barriales y de buses, modas callejeras, transacciones ,inversiones, pr&#225;cticas de sobrevivencia; Arroja sobre ellos miradas evolutivas y criticas que se&#241;alan la mediaci&#243;n entre la vida y el arte, para ello es importante la observaci&#243;n participante y la incidencia en pol&#237;ticas p&#250;blicas de cultura. Detr&#225;s de esta iniciativa es f&#225;cil adivinar toda una nueva concepci&#243;n del arte contempor&#225;neo que se define en el sentido de que su insistencia no es la de los or&#237;genes vern&#225;culos de la identidad regional y nacional. En contraste, esta propuesta se alimenta de la comunicaci&#243;n intercultural entre la diversidad de historias, saberes y visiones del mundo. Parte de la urgencia de una interrelaci&#243;n &#233;ntrela vida y el arte,. Se propone una tarea que no es la de educar formalmente a p&#250;blicos est&#225;ndares y pasivos, sino la de problematizar y provocar la reflexi&#243;n entorno al uso de la apropiaci&#243;n artistica. No afirma certezas, sino promueve la duda razonable, el discurso cr&#237;tico, exaltando ante todo, claro est&#225;, el reencantamiento del sentido est&#233;tico de la ciudad. *Describir la ciudad no puede ser s&#243;lo registrar la fatalidad de procesos de reestructuraci&#243;n inapelables, sino tambi&#233;n abrir los ojos a las fugas, las resistencias: formas alternativas de habitar, ver la ciudad y rehacer el lazo social. Juan Carlos Pergolis .&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Este laboratorio, plantea una plataforma de investigaci&#243;n y creaci&#243;n interdisciplinaria en aspectos subjetivos de la ciudad de Armenia, pretende desarrollar procesos de apropiaci&#243;n, Circulaci&#243;n, formaci&#243;n y difusi&#243;n de los fen&#243;menos enmarcados en obras al margen de la institucionalidad en torno a las posibles relaciones entre la cultura y el arte manifestaciones detectadas a trav&#233;s de la reflexi&#243;n acad&#233;mica, informal desde la sociedad civil, escenario propicio para el desarrollo del capital Cognitivo y social. Se pretende que los participantes, utilicen la apropiaci&#243;n artistica de manera de extenci&#242;n sociocultural y confronten en el espacio, est&#233;ticas relacionales e integren su percepci&#243;n con el entorno, creen una expresi&#243;n artistica sin uniformidad y promocionen propuestas que solidifican y defienden maneras de pensar de forma alternativas y revolucionarias, que divulguen sentidos y transmiten valores que sean elaboradas y recogidas por el inconsciente colectivo , Que muestran y divulgan soluciones innovadoras, obras de arte que ofrecen en alto grado el esmero de la sensibilidad humana para la convivencia y la paz.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Jorge Ivan Berm&#250;dez&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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